Aston Martin: claves de su mal inicio en F1 y el plan de recuperación

El futuro inmediato de Aston Martin en la Fórmula 1 genera gran expectativa, especialmente tras la introducción del chasis ‘B’ en el AMR26 de Fernando Alonso y la próxima llegada del motor Honda, programada para el Gran Premio de los Países Bajos en Zandvoort, del 21 al 23 de agosto. Los seguidores del equipo británico siguen de cerca los avances técnicos, aunque la reciente trayectoria ha enfrentado múltiples obstáculos que han condicionado su rendimiento.

Andrew Benson, periodista especializado en Fórmula 1, ha desglosado la compleja situación de Aston Martin en esta temporada. Según su análisis, el prometedor proyecto conjunto con Honda aún no ha logrado los resultados esperados, pese a las inversiones y cambios estructurales.

“Existen razones lógicas por las que el paquete Aston Martin-Honda, tan prometedor sobre el papel, aún no se ha concretado”, explica.

Uno de los factores clave fue el ajuste al nuevo reglamento aerodinámico de 2026. Benson recuerda que “el nuevo reglamento aerodinámico de 2026 se publicó el 2 de enero de 2025. Sin embargo, Adrian Newey no comenzó oficialmente a trabajar en Aston Martin en su nuevo cargo como socio técnico director hasta el 2 de marzo. Cuando llegó, les pidió al equipo que dejaran de trabajar en lo que ya habían hecho y que se centraran en su diseño. Eso los retrasó dos meses”. El impacto fue inmediato: el desarrollo anterior se detuvo y todo el equipo técnico tuvo que adaptarse a las directrices de Newey, perdiendo tiempo frente a otros competidores.

El monoplaza de Aston Martin (REUTERS)

Además, la modernización de las instalaciones también tuvo complicaciones. Benson subraya que “el túnel de viento no estuvo listo para recibir ningún modelo hasta mediados de abril, por lo que ahora llevaban casi cuatro meses de retraso con respecto a los demás”. Esta carencia técnica impidió validar conceptos y ajustar el desarrollo con la rapidez necesaria frente a sus rivales directos.

Por otro lado, la asociación con Honda presentó dificultades imprevistas. El equipo solo tomó conciencia del problema a finales del año anterior: “El equipo no se dio cuenta hasta noviembre del año pasado de que Honda estaba muy rezagada en el diseño de sus motores”, apunta Benson. Esta situación, sumada a los retrasos en el chasis, agravó la competitividad del proyecto conjunto justo cuando se esperaba un salto cualitativo.

Adrian Newey (REUTERS/Hollie Adams)

Las consecuencias se evidenciaron en los primeros meses del año: “El efecto acumulativo de todo esto se hizo evidente a principios de año, cuando se hizo patente que tanto el coche como el motor eran poco competitivos y poco fiables”, afirma Benson sobre los ensayos de pretemporada en Barcelona y Bahréin. Los problemas de fiabilidad y prestaciones limitaron las opciones y obligaron a una reacción interna rápida.

Estrategia de desarrollo y primeras mejoras

Aston Martin se vio obligado a replantear su enfoque. “En ese lapso, Aston Martin, como lo expresó Newey, ‘renovó por completo nuestra forma de trabajar’, mejoró la organización, implementó sistemas diferentes y replanteó el diseño del coche”, describe Benson. Esta reorganización interna culminó con la introducción de un paquete de 16 mejoras técnicas en Hungría, resultando en un monoplaza más ligero y con mayor carga aerodinámica. “Al parecer, redujo los tiempos por vuelta en unos dos segundos”, señala Benson, aunque la mejora en condiciones de carrera fue algo menor a lo esperado.

De cara al futuro, la evolución del motor Honda es clave. Benson detalla que “la primera mejora del motor Honda llegará en la próxima carrera, el Gran Premio de los Países Bajos tras el parón veraniego, y se espera que reduzca algo, pero de ninguna manera toda, ni siquiera la mayor parte, de la diferencia con los motores líderes”. La ganancia estimada es de menos de 30 caballos de potencia, frente a una diferencia de unos 60 caballos con las unidades más avanzadas.

La expectativa realista es que el primer monoplaza completamente diseñado bajo la dirección de Adrian Newey no aparezca hasta 2027. “Todo esto significa que no veremos el primer diseño completamente desarrollado por Newey hasta 2027. Y su competitividad también dependerá de cómo le vaya a Honda con su motor de 2027”, concluye Benson. Aston Martin atraviesa una fase de transición que pone a prueba su capacidad de adaptación y su ambición de situarse entre los mejores equipos de la parrilla en el futuro cercano.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK