El estudio Warner Bros. tiene como fecha límite diciembre de 2026 para concretar los contratos de la secuela de ‘Barbie’ con su equipo original. Las pláticas con la directora Greta Gerwig, el coguionista Noah Baumbach, la actriz Margot Robbie y el actor Ryan Gosling se encuentran paralizadas por desacuerdos en los términos económicos. De no alcanzarse un pacto antes del vencimiento, los derechos cinematográficos de la muñeca regresarían a su propietaria, Mattel. Esto implicaría que cualquier secuela futura no podría contar con el elenco, la directora ni los elementos narrativos desarrollados en el filme de 2023.
Una disputa marcada por el dinero
Según la información revelada, Warner Bros. propuso incrementos salariales junto con esquemas de participación en la taquilla para la secuela. Este modelo permitiría al talento recibir un porcentaje de los ingresos si la película logra ciertas metas comerciales.
Una de las cifras clave que ha trascendido es la solicitud de 20 millones de dólares para Ryan Gosling, quien dio vida a Ken en la primera cinta y obtuvo una nominación al Premio Oscar por su actuación. Fuentes cercanas al proceso indican que el director ejecutivo de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, consideró que el paquete de compensaciones ofrecido al talento era «demasiado generoso» y decidió no autorizarlo.
Desde Warner Bros. ofrecen una perspectiva distinta. Un vocero del estudio afirmó que los agentes de los actores desestimaron en mayo una oferta formal y hasta el momento no han presentado una contrapropuesta. Los representantes de Gerwig, Robbie y Gosling no se han pronunciado públicamente sobre el progreso de las negociaciones.
Los copresidentes del estudio, Pam Abdy y Michael De Luca, confirmaron la existencia de un acuerdo de derechos con Mattel y aseguraron haber elevado múltiples ofrecimientos.
«Tenemos un acuerdo de derechos con Mattel y hemos realizado una serie de ofertas importantes para intentar cerrar acuerdos que permitan realizar la próxima película de Barbie», indicaron en un comunicado conjunto. «Lamentablemente, hasta el momento no hemos podido llegar a un acuerdo».
Esta discrepancia de versiones concentra la tensión en la mesa de negociación. Mientras la información filtrada apunta a un rechazo de Zaslav por el alto costo, la versión oficial del estudio imputa a los agentes del elenco el haber desestimado la oferta de mayo sin contrarrestar con una cifra alternativa.
El futuro de la franquicia después del plazo límite
El contrato actual otorga a Warner Bros. un margen hasta diciembre de 2026 para amarrar la continuidad del proyecto. Si las negociaciones fracasan, los derechos cinematográficos regresarán de forma automática a Mattel.
En ese escenario, Mattel podría negociar con otro estudio para realizar una nueva cinta de acción real. Dicha producción debería avanzar sin Gerwig, Baumbach, Robbie y Gosling, a menos que se pactaran acuerdos por separado bajo condiciones distintas. Tampoco se podrían emplear los elementos narrativos desarrollados exclusivamente para el filme de 2023.
Esto implicaría un reinicio completo del desarrollo creativo. La secuela actual ni siquiera ha comenzado su fase de escritura. Gerwig y Baumbach poseen una idea preliminar para la historia y están listos para redactar el guion, pero se encuentran a la espera de que se resuelva el estancamiento contractual.
La fecha de vencimiento, por lo tanto, impacta en mucho más que el nombre del estudio distribuidor. Sin un pacto, la siguiente entrega perdería la conexión directa con la cinta de 2023 y requeriría un elenco renovado, una nueva directora y una historia completamente independiente.

El éxito taquillero que exige una continuación
El afán de Warner Bros. por asegurar la secuela se explica por el éxito arrollador de la primera entrega:
- Recaudó cerca de 1.500 millones de dólares a nivel global.
- Obtuvo ocho nominaciones al Oscar y se llevó la estatuilla a la Mejor Canción Original.
- Su estreno simultáneo con ‘Oppenheimer’ desató el fenómeno ‘Barbenheimer’.
La icónica campaña de marketing y la paleta de color rosa característica mantuvieron al filme en el centro de la conversación pública durante toda su temporada en los cines.
Desde marzo de 2024, Greta Gerwig había manifestado su intención de regresar al universo de la muñeca. «Quiero hacerla», declaró en aquel entonces al referirse a una segunda parte. Por el contrario, Margot Robbie y otros miembros del equipo se habían mostrado más prudentes, advirtiendo que la continuación no era una certeza a pesar del éxito en taquilla.
A tres años del lanzamiento del primer filme, Warner Bros. aún no ha comunicado una fecha de rodaje ni de estreno. Gerwig y Baumbach no iniciarán la escritura del guion mientras no se firme el acuerdo, por lo que incluso un desenlace positivo antes de diciembre de 2026 situaría el lanzamiento de la secuela a varios años de distancia.
Fuente: Infobae