Anya Taylor-Joy revela los intensos desvelos en el desierto durante el rodaje de Dune: Messiah

Anya Taylor-Joy compartió en una conversación con Complex News los pormenores de su participación en Dune: Messiah. La actriz describió jornadas agotadoras que comenzaban en plena madrugada, en medio del desierto, bajo la dirección de Denis Villeneuve, a quien elogió por su liderazgo.

Durante la promoción de Lucky, su nueva serie en Apple TV+, Taylor-Joy fue consultada por la periodista Gillian Superstar sobre los aspectos logísticos del rodaje de esta esperada película, que aún no tiene fecha de estreno confirmada.

Rodaje extremo en el desierto

Según relató, el calor extremo del desierto obligó a todo el equipo a reorganizar los horarios. Las filmaciones se concentraban en las horas de menor temperatura: de madrugada y durante la mañana, con una pausa al mediodía y luego sesiones vespertinas. Para cumplir con los llamados, actores y técnicos debían despertar alrededor de las 2:00 o 3:00 de la madrugada.

Lejos de quejarse, Anya Taylor-Joy recordó esa experiencia con entusiasmo.

“Esos amaneceres y atardeceres están grabados en mi retina para siempre. No podía apartar la mirada”, afirmó la actriz.

La luz del desierto a esas horas inusuales quedó entre sus recuerdos más preciados del proyecto.

Más allá del paisaje, Taylor-Joy destacó el factor humano como lo que hizo extraordinario ese rodaje. Describió a Villeneuve como uno de sus cineastas preferidos, tanto por sus decisiones artísticas como por el ambiente que genera en el set.

“Cada persona en ese set estaba allí porque le importaba su visión y quería dar lo mejor de sí misma”, explicó, y agregó que el director es “un ejemplo de cómo liderar con amor”.

Esa cohesión del equipo convirtió la filmación en una experiencia inolvidable para la actriz.

Lucky: una estafadora con corazón

La entrevista también abordó Lucky, la serie donde Anya Taylor-Joy no solo actúa sino que ejerce como productora ejecutiva. El personaje central es una estafadora entrenada desde niña por su padre, alguien que la quiere genuinamente pero sin anteponer el bienestar de ella a sus propios intereses.

“El regalo que le dio su padre solo funciona si alguien más sufre”, señaló Taylor-Joy, explicando que esa tensión moral fue lo que la atrajo del proyecto.

Anya Taylor-Joy recordó que los amaneceres y atardeceres del desierto fueron uno de los recuerdos más perdurables del set de Dune: Messiah (REUTERS)

Uno de los desafíos fue mantener la empatía del espectador hacia un personaje que miente constantemente y asume identidades falsas. Su estrategia, detalló, consistió en encontrar el deseo más profundo de Lucky: no riqueza ni poder, sino una vida ordinaria y tranquila. Ese contraste fue la clave para humanizarla.

El salto a la producción ejecutiva

Taylor-Joy no llegó a la producción ejecutiva de forma repentina. Contó que desde sus primeros proyectos, cuando los presupuestos eran reducidos y todos colaboraban en distintas áreas, adquirió una visión integral del funcionamiento de un set.

Esa curiosidad fue notada por el director M. Night Shyamalan, quien comenzó a invitarla a ver los rushes y dailies de sus rodajes y a pedirle su opinión.

“Me hizo sentir que eso tenía valor”, dijo la actriz.

Posteriormente, la actriz y productora Reese Witherspoon la contactó para coproducir Lucky, y Taylor-Joy asumió formalmente ese rol. El proceso de casting terminó con cada actor elegido como primera opción del equipo, incluyendo a Timothy Olyphant en el papel del padre, seleccionado por su capacidad de generar confianza incluso interpretando a alguien que no la merece.

Su método actoral y selección de proyectos

La actriz afirmó que buscó sostener la empatía hacia Lucky al enfocarse en que el personaje desea una vida ordinaria y tranquila (REUTERS)

Sobre su método de trabajo, Taylor-Joy rechazó el extremo del método actoral. Lo que practica lo definió como

“una psicosis controlada”: habitar los pensamientos de otro personaje durante horas, moverse como él, vestirlo, pero sin perder la capacidad de funcionar como profesional responsable frente al equipo. “Si estás demasiado invertida en ser una imbécil, eso no va a ser muy divertido para nadie”, afirmó.

Anya Taylor-Joy contó que su paso a productora ejecutiva se consolidó cuando Reese Witherspoon la convocó para coproducir Lucky (REUTERS/Imagen Ilustrativa Infobae)

Para elegir proyectos, describió un proceso físico e intuitivo. Cuando un guion le provoca una reacción similar a la que sintió con Cuando los hermanos se encuentran —caminar por la casa, ensayar voces e imaginar escenas compulsivamente—, interpreta que ese papel es para ella.

Esa sensación la experimentó por primera vez con La bruja, su debut cinematográfico, donde llegó a provocarse un ataque de ansiedad al leer el guion por primera vez.

Fuente: Infobae

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