Sophie Cunningham reafirma postura en medio de protestas trans en la WNBA

La escolta de Indiana Fever, Sophie Cunningham, declaró que las protestas contra la inclusión de atletas transgénero en el deporte femenino realizadas en los alrededores de los estadios no afectan su concentración ni la del equipo. La jugadora se pronunció antes del duelo del viernes ante el Portland Fire, donde un grupo de seguidores se congregó por segunda ocasión consecutiva para mostrar su respaldo a sus recientes comentarios.

Creo que, al final del día, entro y hago mi trabajo – afirmó Cunningham a Associated Press –. Todos los que me conocen personalmente saben que soy una persona llena de amor. Me encanta el baloncesto, me encanta inspirar a la próxima generación. Eso no me cruza por la mente. No cruza la mente de mis compañeras.

Las Fever derrotaron al Fire por 112 a 98, alargando su racha a cinco victorias consecutivas. La estrella Caitlin Clark registró su cuarto triple-doble de carrera con 26 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias, mientras que Cunningham contribuyó con 13 puntos. Sin embargo, el debate fuera de la cancha continuó eclipsando la actualidad deportiva del equipo.

El origen de la controversia

Un incidente entre Sophie Cunningham y la jugadora DeWanna Bonner ocurrió a finales de junio de 2026 durante un partido entre Indiana Fever y Phoenix Mercury. Una jugada física y una discusión entre Caitlin Clark y Bonner elevaron la tensión. Tras una falta técnica contra Clark, Cunningham intervino para defender a su compañera y reclamó a los árbitros por un trato equitativo. En respuesta a los gritos e insultos de Bonner, Cunningham optó por mirarla fijamente y señalarla con el dedo durante 22 segundos sin pronunciar palabra, lo que provocó una escalada y obligó a las jugadoras de Phoenix a contener a Bonner. Los árbitros sancionaron a ambas con doble falta técnica y la escena se viralizó como el “Sophie Point”, uno de los momentos más comentados de la temporada, sin relación con el debate de identidad de género.

La polémica con Sophie Cunningham se reavivó tras un cruce con DeWanna Bonner en un partido entre Indiana Fever y Phoenix Mercury (X)

Las concentraciones de apoyo y su contexto

Las muestras de respaldo a Cunningham comenzaron en Seattle, antes del partido del martes ante las Seattle Storm, y se repitieron el viernes en Portland. Según Associated Press, ambas reunieron apenas dos decenas de participantes y varios curiosos. Se anunció una tercera manifestación para el domingo en Minneapolis, con motivo del duelo ante las Minnesota Lynx.

En Seattle, dos simpatizantes de Cunningham ocuparon asientos en la cancha del Climate Change Arena con carteles. La copropietaria de las Storm, Celeste Keaton, recibió una suspensión de cinco partidos y una multa de monto no revelado por parte de la WNBA tras un altercado con esas personas. La franquicia emitió un comunicado comprometiéndose “con crear un ambiente acogedor y respetuoso para cualquier persona que asista a un partido”.

Las manifestaciones de apoyo a Sophie Cunningham comenzaron en Seattle, se repitieron en Portland y anunciaron una tercera cita en Minneapolis (REUTERS)

La concentración de Seattle también promovió la iniciativa de votación estatal IL26-638, que busca prohibir la participación de estudiantes transgénero en el atletismo femenino escolar en Washington. Amy Souza, organizadora de ambos eventos, declaró a Associated Press:

Estoy aquí para ser una animadora de Sophie Cunningham, quien valientemente alzó la voz para proteger a las mujeres y niñas en nuestros deportes y en nuestros vestuarios.

Cunningham fue recibida con abucheos por el público del Moda Center al entrar al partido en el primer cuarto. Muchos espectadores agitaron pequeñas banderas en los colores rosa, azul y blanco de la bandera transgénero.

Sophie Cunningham dijo que quiere proteger a las niñas jóvenes en los vestuarios y en el deporte, y negó haber expresado odio hacia las personas trans (REUTERS)

La posición de Cunningham y la respuesta científica

Los comentarios de la jugadora se originaron en un perfil publicado por ESPN. “Recibí muchas críticas por supuestamente odiar a las personas trans. Y yo digo: ‘Nunca dije eso’”, declaró Cunningham, según reprodujo Yahoo Sports. Y añadió:

Creo que estoy aquí para extender amor. Pero también creo que con ese amor viene la verdad, la honestidad. Y quiero proteger a las niñas jóvenes en los vestuarios, a las niñas jóvenes en el deporte que no deberían enfrentarse a hombres biológicos.

Ante esas afirmaciones, Kristi Miller, ex atleta olímpica australiana que realizó su transición de género y se presenta como investigadora publicada sobre el impacto de la terapia hormonal en el rendimiento deportivo, ofreció una respuesta basada en evidencia.

Como atleta trans y ex campeona mundial masculina, digo que no es justo que un hombre compita en la WNBA – afirmó Miller, antes de introducir matices sobre el caso de las mujeres trans en terapia hormonal.

Según Miller, la terapia de reemplazo hormonal (típicamente estrógeno más medicamentos para reducir la testosterona) modifica la composición corporal y reduce la fuerza, velocidad y resistencia a parámetros femeninos. Citó una revisión sistemática y metaanálisis de 2026 publicada en el British Journal of Sports Medicine (Sieczkowska), que analizó 52 estudios con 6.485 participantes.

La polémica destaca en un momento de debates sobre la participación de atletas transgénero en equipos deportivos femeninos, en las escuelas públicas estadounidenses (REUTERS)

Las conclusiones señalan que las mujeres trans con entre uno y tres años de terapia hormonal presentan fuerza en el tren superior e inferior y un VO₂ máx relativo comparables a los de las mujeres cisgénero, pese a una mayor masa magra absoluta.

Las preocupaciones sobre la seguridad son en su mayoría hipotéticas. Hasta la fecha, no hay evidencia sólida de que las mujeres trans representen un mayor riesgo de lesión para las mujeres cisgénero en el deporte – sostuvo Miller.

Desde su experiencia, planteó: “La equidad y la inclusión pueden coexistir. Con políticas reflexivas y basadas en evidencia, ambas se pueden lograr sin recurrir a prohibiciones generales”.

La visión del cuerpo técnico

La entrenadora de las Fever, Stephanie White, adoptó una postura diferente sobre la cobertura pública del asunto. “Existe una frustración, por supuesto, porque queremos hablar de baloncesto y seguir trabajando en nuestro juego”, admitió a Associated Press. Y agregó: “Pero también entiendo que esto es parte de nuestro margen de crecimiento como liga. Tenemos que gestionar, tenemos que aislarnos tanto como sea posible, y luego tenemos que ser capaces de liderar con conversación”.

La entrenadora de Indiana Fever, Stephanie White afirmó que la exclusión no es la respuesta en la WNBA (REUTERS)

White también se expresó sobre el fondo del debate:

No creo que la exclusión sea nunca una respuesta – afirmó la entrenadora.

Fuente: Infobae

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