OpenAI se alinea con la Ley de IA europea: marcas de agua, pruebas y ciberdefensa

La empresa OpenAI ha revelado cómo está ajustando sus sistemas para cumplir con la Ley de Inteligencia Artificial (IA) de la Unión Europea, un marco normativo que entra en una nueva fase y exige a las compañías modificar sus prácticas, documentación y mecanismos de control. Los cambios abarcan desde la seguridad y la transparencia hasta la procedencia de los contenidos y la ciberdefensa.

La firma detrás de ChatGPT detalló que su estrategia se apoya en una combinación de herramientas: marcas de agua, metadatos, evaluaciones de riesgo, pruebas previas al lanzamiento y recursos destinados a clientes y desarrolladores. La empresa anticipó que continuará refinando sus procedimientos conforme evolucionen tanto la tecnología como la aplicación de la legislación europea.

De acuerdo con OpenAI, su postura se fundamenta en una idea central: las reglas sobre inteligencia artificial deben ser pragmáticas, proporcionadas y basadas en el nivel de riesgo, de manera que se pueda ampliar el acceso a estas herramientas sin descuidar la gestión de sus posibles efectos negativos.

En este contexto, OpenAI respaldó dos instrumentos impulsados desde Europa: el Código de buenas prácticas para la IA de uso general y el Código de buenas prácticas sobre la transparencia del contenido generado por IA. La empresa sostuvo que ambos recogen trabajos previos en seguridad, protección, rendición de cuentas y procedencia.

Estrategias de seguridad para los servicios de IA

La compañía afirmó que sus modelos han sido sometidos a pruebas exhaustivas durante años antes de su publicación. A esto se suma la divulgación de fichas de sistemas en los lanzamientos clave, la participación de expertos externos a través de su red de red teaming y la publicación de las especificaciones del modelo.

OpenAI agregó que su Marco de preparación, vigente desde 2023 y actualizado en 2025, define cómo identifica, evalúa y gestiona los riesgos graves vinculados a sistemas avanzados de IA.

Sobre esa base, su Marco de gobernanza para modelos de vanguardia describe cómo adapta sus prácticas de seguridad y protección a las nuevas exigencias legales, incluyendo el código europeo para modelos de uso general. La empresa afirmó que esos marcos convierten principios generales en decisiones operativas sobre evaluación de riesgos, salvaguardias, documentación, seguridad, respuesta ante incidentes, aportes de especialistas externos y actualizaciones continuas.

Transparencia en los modelos de inteligencia artificial

En el ámbito de la transparencia, OpenAI indicó que su enfoque sobre la procedencia de contenidos multimedia generados por IA se apoya en dos sistemas complementarios. Por un lado, las credenciales de contenido C2PA permiten incorporar contexto detallado al archivo; por el otro, las marcas de agua SynthID buscan preservar una señal cuando los metadatos no se mantienen.

OpenAI indicó que está ampliando ese trabajo más allá de las imágenes para incluir resultados de audio. Agregó que avanza para extender estas medidas a distintas modalidades, entre ellas el texto, a medida que maduren los estándares y las herramientas disponibles. La empresa sostuvo que quiere asistir a clientes y desarrolladores que construyen productos con sus modelos. Para eso prevé ofrecer señales, herramientas y orientaciones que puedan servirles para cumplir sus propias obligaciones de transparencia bajo la norma europea.

Sin embargo, la compañía reconoció límites técnicos en esta área. Señaló que los metadatos pueden perderse, que las etiquetas no siempre se transfieren entre plataformas y que ninguna señal funciona de manera perfecta por sí sola.

El papel de la ciberseguridad frente al avance de la IA

OpenAI activó en mayo de 2026 su Plan de Acción de Ciberseguridad para la Unión Europea y lo vinculó con el programa TAC y con la estrategia de la Comisión Europea sobre ciberseguridad e inteligencia artificial. (Foto: Europa Press)

OpenAI presentó la ciberseguridad como uno de los campos donde la gobernanza debe ajustarse de forma más dinámica. Explicó que las capacidades capaces de ayudar a grupos defensivos a detectar y corregir vulnerabilidades pueden abrir riesgos de uso malicioso. Su respuesta, según detalló, consiste en reducir esos usos indebidos y, al mismo tiempo, facilitar que grupos legítimos de defensa utilicen IA mediante su programa de acceso de confianza para ciberseguridad, conocido como TAC.

La empresa afirmó que ya llevó ese enfoque a Europa. Desde el lanzamiento de su Plan de Acción de Ciberseguridad para la Unión Europea a comienzos de mayo de 2026, dijo haber colaborado con organismos nacionales y europeos de ciberseguridad, socios del sector privado y operadores de infraestructuras críticas. OpenAI vinculó ese movimiento con el Plan de Acción sobre Ciberseguridad e Inteligencia Artificial de la Comisión Europea, que plantea un abordaje coordinado para contener riesgos asociados a la IA avanzada y, al mismo tiempo, aprovechar su potencial para fortalecer la resiliencia digital.

Fuente: Infobae

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