Un grupo de estudiantes de un colegio en Medellín se ha convertido en sensación en redes sociales al compartir sus ocurrencias sobre lo que harían si ocuparan el cargo de director por un día. Las respuestas, grabadas y difundidas por la cuenta de Instagram historiasquesuman.med, provocaron risas y ovaciones entre sus compañeros, mientras los pequeños se subían a una mesa para presentar sus propuestas.
Bajo los aplausos del salón, el primer niño planteó:
“Si yo fuera el director, hacía una piscina”
. La reacción fue inmediata: gritos de júbilo desde los niños sentados en el piso y un ambiente de celebración espontánea.
En la grabación, otro participante propuso:
“Si yo fuera director, yo haría un puesto de helados”
. De inmediato, el aula volvió a llenarse de vítores, dejando en claro que sus prioridades estaban alineadas con los deseos colectivos.
El entusiasmo creció cuando uno de los alumnos expresó:
“Si yo fuera director, no tuviéramos tareas”
. Aquella frase, tan esperada por cualquier estudiante, desencadenó una ovación general.
La secuencia de ideas continuó con una petición que arrancó risas:
“Si yo fuera director, yo hacía una cancha”
. El salón no tardó en reaccionar con apoyo, evidenciando el anhelo por más espacios para el juego.
La propuesta más breve y contundente llegó después:
“Si yo fuera director, la clase duraría cinco minutos”
. Los gritos y aplausos subieron de volumen, como si la sala aprobara por unanimidad la moción.
El último turno, inesperado, trajo una vuelta de tuerca:
“Si fuera director, le pondría tarea a los profesores”
. Esta intervención fue recibida con una mezcla de sorpresa y carcajadas, reflejando el ingenio y la picardía de los pequeños.
Reacciones en redes y efecto viral
El video, compartido en Instagram, acumuló rápidamente comentarios que celebraban tanto la creatividad como el humor de los niños. Usuarios propusieron:
“Y si hacemos una campaña para hacerles la cancha??”
, mientras que otros ironizaban:
“Tienen más propuestas que Abelardo jaja”
.

Una de las respuestas más destacadas fue:
“El de las tareas para los profes tiene algún problema con alguno”
, reflejando la empatía del público con los planteos infantiles. No faltaron quienes analizaron la lógica detrás de las ideas:
“Los 5 minutos de las clases es para ponerle la tarea a los profes, para poder irnos para la cancha, la piscina y el puesto de helados”
.
Las ocurrencias de los niños llevaron a algunos usuarios a bromear sobre cargos escolares:
“Director: el que dijo que las clases durarían 5 minutos. Subdirector: el que le pondría tarea a los profesores”
. Otros se refirieron al carácter de las propuestas:
“Puros discursos populistas jaja”
.
Algunos comentarios celebraron la capacidad de síntesis:
“El de los 5 min me convenció, tiene mi voto”
, mientras que otros compararon a los pequeños con líderes estudiantiles:
“Ni los mejores personeros han sacado estás propuestas”
. La última intervención, en tono de broma, fue catalogada como una especie de ajuste de cuentas:
“El último cobro venganza con su propuesta”
.
Panorama educativo y contexto de la infancia en Medellín
En paralelo a este video, la ciudad de Medellín viene fortaleciendo sus políticas educativas para enfrentar retos asociados a la pobreza y la exclusión. Cerca de 110.000 niños de uno a seis años asisten actualmente a programas oficiales, según datos de la Alcaldía de Medellín.

Las autoridades municipales y regionales han implementado estrategias como el programa Buen Comienzo, que garantiza entre el 70% y el 80% de la alimentación diaria de la primera infancia y ha reducido la desnutrición aguda al 0,4%. Adicionalmente, iniciativas como Escuela Entorno Protector aseguran la presencia de profesionales de apoyo en todas las instituciones oficiales.
Para disminuir la deserción escolar y fomentar la inclusión, la Secretaría de Educación despliega programas enfocados en la reintegración de niños desescolarizados, además de incentivos económicos a proyectos pedagógicos innovadores.
Estos esfuerzos buscan que ningún niño quede fuera del sistema educativo debido a la pobreza o a condiciones familiares adversas, en un contexto donde el 60% de los niños en Colombia enfrenta dificultades de comprensión lectora, especialmente en zonas de bajos ingresos.
Fuente: Infobae