En medio de una densa cortina de humo, fuertes ráfagas de viento y maniobras extremas para sofocar las llamas, dos helicópteros de extinción chocaron este domingo sobre la zona de Porto Germeno, al oeste de Atenas. El accidente puso en evidencia los altos riesgos que enfrentan los equipos aéreos en una de las emergencias más graves por incendios forestales en Europa.
Las grabaciones del suceso muestran cómo, después del impacto, una de las aeronaves pierde el control y cae hacia el suelo, mientras el fuego continúa expandiéndose impulsado por las intensas corrientes de aire.
Cada helicóptero llevaba a dos ocupantes, confirmó el cuerpo de bomberos griego. Tras la colisión, se activó de inmediato un operativo de búsqueda y rescate, aunque las autoridades no han revelado información sobre el estado de las cuatro personas que formaban parte de la misión.
El choque ocurrió mientras los pilotos ejecutaban una de las maniobras más peligrosas del combate aéreo contra incendios: volar a baja altitud, atravesar nubes de humo y enfrentar condiciones meteorológicas adversas para lanzar agua sobre el fuego.
El siniestro se dio en el frente más crítico de la emergencia que azota a Grecia. Los vientos intensos empujaban las llamas hacia el interior del oeste de Ática, la región que rodea Atenas, poniendo en riesgo comunidades y un distrito industrial en las afueras de Megara. Las violentas ráfagas también complicaban la labor de los medios aéreos, que en algunos sectores ni siquiera podían recoger agua del mar con normalidad para regresar a combatir el incendio.

Esta situación trajo a la memoria el devastador incendio de Mati, ocurrido en 2018, cuando 104 personas perdieron la vida en la peor tragedia forestal registrada en Europa en lo que va del siglo.
La crisis de incendios sacude a Europa
Mientras Grecia concentraba la mayor atención, la emergencia se extendía por otros países del continente. En Francia, el mayor incendio forestal del país permanecía contenido dentro de su perímetro, aunque seguía activo sobre una superficie de 420 kilómetros cuadrados, aproximadamente cuatro veces el tamaño de París. Cerca de 3.000 bomberos continuaban desplegados para combatir ese megaincendio en Gironda y otro foco que seguía fuera de control en Provenza, mientras unas 224.000 personas permanecían evacuadas.

En España, por su parte, los principales incendios dejaron de avanzar, aunque los daños seguían siendo considerables. Entre Francia y España, cerca de un tercio de millón de personas tuvieron que abandonar sus hogares o lugares de vacaciones, en una de las mayores crisis de incendios que ha enfrentado Europa en los últimos años.
Europa es el continente que se calienta más rápido en el planeta y llegó a 2026 tras haber registrado el peor año de incendios forestales de su historia reciente, con más de 10.000 kilómetros cuadrados arrasados durante 2025. En las últimas cuatro décadas, estos desastres han estado vinculados a cerca de 800 muertes, según cifras citadas por la agencia AP de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Fuente: Infobae