A sus 97 años, el oncólogo y farmacólogo italiano Silvio Garattini, fundador del Instituto de Investigaciones Farmacológicas Mario Negri, sigue siendo una de las voces más autorizadas en prevención y salud pública. Su mensaje es claro: no existen atajos ni dietas milagrosas para prolongar la vida. Lo fundamental, insiste, es la alimentación, pero no cualquier tendencia de moda.
“Hay que comer poco. Las reglas de una buena alimentación consisten en seguir una dieta variada y moderada en cantidad; este es un factor decisivo para la longevidad”, afirma Garattini.
Para el investigador, controlar la cantidad total de comida es mucho más relevante que obsesionarse con el número de comidas diarias o con los horarios. Por eso, resta importancia al ayuno intermitente, una práctica que ha ganado popularidad en los últimos años.
“No importa tanto cuándo se come, sino cuánto se come en total. Se puede comer incluso cinco veces al día, siempre que la cantidad total sea moderada”, explica.
Garattini tampoco recomienda saltarse ninguna comida. En una entrevista previa, reveló su propio hábito diario: “Al mediodía al menos tomo un zumo de naranja o un plátano; hay que comer algo”. Según su experiencia, muchas personas buscan soluciones rápidas cuando la prevención exige mantener hábitos saludables de forma constante.
“Es precisamente lo que la gente menos quiere escuchar. Hay que acostumbrar al organismo a no sufrir grandes variaciones, evitar los excesos y mantener hábitos regulares”, señala.

Más frutas y verduras, menos carne roja y mantequilla
Además de vigilar las porciones, el especialista pone énfasis en la calidad de los alimentos. Sus recomendaciones coinciden con los principios de la dieta mediterránea: priorizar frutas y verduras, usar aceite de oliva como grasa principal y reducir el consumo de carne roja y mantequilla.
Garattini también lanza una advertencia sobre el alcohol y recomienda reducirlo al máximo: “El vino es cancerígeno porque contiene alcohol”. En cuanto a los dulces, no propone eliminarlos por completo, sino consumirlos con moderación dentro de una alimentación equilibrada.
El experto también opina sobre las dietas de moda. Considera que “la dieta vegetariana está bien”, pues permite obtener proteínas animales a través de huevos y lácteos, e incluso pescado en algunos casos. Sin embargo, se muestra crítico con el veganismo, señalando la necesidad de suplementar vitamina B12. Sobre las dietas cetogénicas, afirma que su utilidad es limitada y solo tienen sentido para tratar patologías específicas.

La alimentación no es el único pilar de la longevidad para Garattini. El científico también destaca la importancia del ejercicio físico, pero con una condición: que implique un esfuerzo real. “Hay que esforzarse. Subir escaleras es actividad física; caminar mirando escaparates no lo es”, resume. Lo ideal es acumular entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física repartidos en varios días.
Más allá de la dieta y el ejercicio, Garattini lamenta que la sociedad todavía no valore lo suficiente la prevención desde edades tempranas. “Prácticamente no existe una educación para la salud; bastaría con una hora a la semana en cada clase, impartida por profesores competentes. Cambiaría mucho y aumentaría la cultura de la prevención”, concluye.
Fuente: Infobae