El aumento en el precio del agua distribuida por tanqueros mantiene inconformes a los habitantes de distintos sectores de Durán.
Vecinos del centro del cantón, las etapas 4 y 5 de El Recreo y barrios del norte aseguran que desde hace varios meses el costo por tanque pasó de $ 1 a $ 1,25, un incremento que golpea la economía de familias que dependen de este servicio por la irregularidad del abastecimiento a través de la red pública.
El alza representa un gasto adicional para quienes deben llenar cisternas para cubrir las necesidades del hogar. En algunos casos, el desembolso mensual alcanza los $ 50, mientras los moradores sostienen que continúan pagando planillas e impuestos, pese a que el servicio de agua potable no llega con la frecuencia anunciada.
Afectados en el centro de Durán
Carmen Andrade, residente de la calle Cuenca, en el centro de Durán, contó que en su vivienda el agua por tubería aparece de manera impredecible, por lo que la compra a los tanqueros se ha vuelto indispensable.
“Ahora valen $ 1,25 y ya tiene varios meses con ese precio”, comentó. Añadió que en su hogar consumen alrededor de seis tanques por semana, aunque procuran ahorrar reduciendo actividades como el lavado de ropa.
La moradora también cuestionó la inestabilidad del servicio. “Las planillas sí tenemos que pagarlas, pero por gusto, porque no recibimos el servicio como tendría que ser”, expresó.
Además, explicó que el agua debería llegar alrededor de las 06:00, pero algunos días aparece por pocos minutos y luego desaparece, mientras que en otras ocasiones no llega, incluso cuando corresponde según el cronograma.
Andrade señaló que la escasez también influye en el alquiler de viviendas.
“Yo siempre les digo que les alquilo, pero sin agua”, afirmó, al explicar que el poco líquido que logra almacenar apenas alcanza para abastecer a su familia durante la semana.
También lamentó que conseguir un tanquero no siempre sea sencillo debido a la poca frecuencia con la que recorren el sector.
Incumplimiento de cronogramas en El Recreo
En la cuarta etapa de El Recreo Karina Barzallo relató que hace dos meses les informaron que el agua llegaría los martes, miércoles y sábados, pero aseguró que ese cronograma no se cumple. “Muchas veces esos días no llega el agua. Uno tiene que estar despierto hasta la madrugada para ver si cae”, manifestó.
La residente indicó que la mayoría de tanqueros ya cobra $ 1,25 por tanque y que debido a que varias personas viven en su casa, el agua almacenada se consume rápidamente.
“Aquí no vienen los tanqueros; tenemos que pedirles sus contactos y llamarlos, pero aun así no vienen. Tenemos que estar pendientes en la calle porque el primero que vea uno le grita”, relató.
El impacto económico en los sectores del norte
En la cooperativa 16 de Octubre, en el norte de Durán, Sharick Fernández explicó que su familia compra 28 tanques de agua al mes para abastecer una cisterna de 14 tanques que llenan dos veces mensualmente.
Con el nuevo precio, el gasto pasó de $ 28 a $ 35. “Aparte pagamos impuestos para un servicio que no existe porque en este sector no cae agua potable”, reclamó.
La situación también se repite en la cooperativa Antonio José de Sucre. Enrique Sáenz comentó que desde hace más de dos meses paga $ 1,25 por tanque y que en su vivienda, donde habitan cinco personas, consumen alrededor de dos tanques diarios para cocinar, lavar ropa y el aseo personal.
Cada semana llenan una cisterna de diez tanques, lo que representa un desembolso de $ 12,50 y un gasto cercano a los $ 50 al mes.
La escasez de agua también repercute en el mercado inmobiliario. Según los moradores, algunos propietarios de condominios ofrecen departamentos sin garantizar el servicio, debido al elevado costo que representa abastecer a todo el edificio mediante tanqueros. En esos casos, cada arrendatario debe gestionar y pagar por separado el suministro.
Los habitantes reconocen que, en ocasiones, tanqueros enviados por el Municipio distribuyen agua de forma gratuita en distintos sectores. Sin embargo, sostienen que estas jornadas son esporádicas y no alcanzan para cubrir la demanda de una ciudad donde cientos de familias continúan dependiendo de la compra diaria de agua para realizar actividades básicas. (I)
Fuente: El Universo