Un movimiento telúrico de magnitud 4.6 estremeció a Chile durante la mañana del jueves 30 de julio de 2026, exactamente a las 11:49 horas (hora local). Según reportes preliminares del Centro Sismológico Nacional (CSN), el epicentro se localizó en la ciudad de San Antonio, a unos 74 kilómetros del casco urbano, con una profundidad de 242 kilómetros.
Las autoridades sismológicas precisaron que las coordenadas del temblor fueron -24.24 grados de latitud y -67.047 grados de longitud. Ante cualquier evento sísmico, se recomienda acudir exclusivamente a fuentes oficiales para evitar la propagación de rumores o información falsa.
Después de un terremoto, es vital inspeccionar el hogar en busca de daños estructurales, utilizar el teléfono celular solo para casos de emergencia, no saturar las líneas telefónicas y evitar encender cerillos o velas hasta confirmar que no existen fugas de gas. Además, hay que recordar que tras un sismo de gran magnitud pueden presentarse réplicas, por lo que se debe mantener la alerta.
Dado que un temblor puede ocurrir en cualquier momento, la preparación es clave. Las medidas recomendadas incluyen: elaborar un plan de protección civil, organizar simulacros de evacuación, identificar zonas de seguridad en el hogar, escuela o lugar de trabajo, y armar una mochila de emergencia. Durante un sismo, se debe conservar la calma, buscar un lugar seguro, alejarse de objetos que puedan caer, no usar ascensores, ni refugiarse en la caja de las escaleras o en el marco de una puerta. Si se viaja en automóvil, se debe estacionar lejos de edificios, árboles y postes. En la costa, hay que abandonar la playa y dirigirse a zonas altas ante la posibilidad de un tsunami. Quienes estén en silla de ruedas y no puedan desplazarse, deben frenar las ruedas y proteger la cabeza y el cuello con los brazos.
Chile: un país sísmico por naturaleza
Desde 1570, Chile ha experimentado alrededor de un centenar de terremotos de gran intensidad, de los cuales casi una treintena superaron la magnitud 8. Según el Departamento de Gestión de Riesgos en Emergencias y Desastres, en promedio ocurre un sismo de magnitud superior a 8 cada década. A continuación, se detallan algunos de los terremotos más significativos registrados en la historia chilena.
El sismo más potente jamás registrado
La tarde del 22 de mayo de 1960 se produjo el terremoto más grande de la historia, con magnitud 9.5. Su epicentro estuvo en la ciudad de Traiguén, provincia de Malleco, aunque es conocido como el “sismo de Valdivia” debido a la devastación que causó en esa zona. El movimiento generó un tsunami con olas de hasta 10 metros de altura que arrasó el sur del país y llegó incluso a Japón, donde olas de seis metros dejaron víctimas y graves daños. La cifra oficial de fallecidos superó las 2 mil personas, aunque no es precisa.
El último gran terremoto: el 27F
El 27 de febrero de 2010, Chile sufrió el “27F”, el segundo sismo más fuerte de su historia, con magnitud 8.8. Su epicentro se ubicó frente a las costas de la región del Maule y sorprendió a la población durante la madrugada. Menos de una hora después, un tsunami golpeó las regiones de Maule y Biobío, y alcanzó costas de Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica sin mayores consecuencias. El saldo fue de más de 500 fallecidos y alrededor de 50 desaparecidos.

El terremoto más letal en Chile
La noche del 24 de enero de 1939, un sismo de magnitud 8.3 sacudió desde Valparaíso hasta Temuco, pero fueron Concepción y Chillán las más afectadas. Conocido como el terremoto de Chillán, más de la mitad de las construcciones de esa ciudad se desplomaron. El desastre dejó sin electricidad, teléfono ni telégrafo, paralizó el transporte y provocó escasez de alimentos y agua. Con 24 mil muertos oficiales (aunque algunas estimaciones hablan de 30 mil), es la tragedia que más víctimas fatales ha cobrado en Chile; solo 5 mil 685 fueron identificados.

Otros sismos históricos
Además de los mencionados, dos movimientos telúricos superiores a 8.5 de magnitud ocurrieron hace más de 100 años, según el CSN. La madrugada del 8 de julio de 1730, un terremoto de 8.7 en Valparaíso dejó cerca de 3 mil víctimas. El 16 de septiembre de 1615, un sismo de 8.8 en Arica no causó fallecidos. Otros dos temblores con más de 2 mil decesos fueron: el 9 de mayo de 1877 en Iquique (magnitud 8.5) y el 8 de febrero de 1570 (magnitud 8.3).
Fuente: Infobae