Detrás de los grandes clásicos del cine suelen esconderse relatos humanos que trascienden la pantalla. Uno de los más impactantes ocurrió durante la producción de El cazador, la película de 1978 dirigida por Michael Cimino. El elenco principal estuvo marcado por una tragedia personal y un gesto de lealtad inolvidable entre dos actores: Robert De Niro y John Cazale.
La historia arranca en 1977. El divulgador cultural Mati Rampoldi relató en un video que John Cazale recibió un diagnóstico de cáncer de pulmón. Tanto él como su pareja, la entonces desconocida Meryl Streep, quedaron destrozados. No solo por la gravedad de la enfermedad, sino porque carecían de recursos para pagar un seguro médico que le permitiera “postergar lo inevitable”.
Ante esta situación, Robert De Niro, quien había forjado una amistad con Cazale durante el rodaje de El padrino 2 —donde Cazale interpretó a Fredo Corleone y De Niro al joven Vito—, decidió ofrecerle un papel en su próximo filme tanto a él como a su novia. La idea era clara: “Eso le daría la posibilidad de seguir haciendo lo que amaba y, además, el seguro médico para cubrir el tratamiento”. Ese proyecto era El cazador, hoy considerada una de las mejores películas de la década de los 70.

El ultimátum de De Niro
Según la misma fuente, los productores de la cinta rechazaban la contratación de Cazale porque los costos del seguro médico para un enfermo terminal resultaban prohibitivos. La respuesta de De Niro fue tajante: sin Cazale, él no participaría en la película. Para hacerlo posible, Robert De Niro aceptó reducir su propio salario, firmó un cheque por la enorme suma requerida para cubrir al actor enfermo y pactó que todas las escenas de Cazale se filmarían al inicio del rodaje.
Gracias a esa firmeza, John Cazale logró uno de los papeles centrales del filme, mientras que Meryl Streep también consiguió trabajo, aunque la historia no terminaba de convencerla. El actor pudo completar la producción y falleció poco antes del estreno, sin llegar a ver el enorme éxito que alcanzó El cazador. La cinta obtuvo cinco premios Oscar, incluido el de Mejor película, y generó en taquilla el triple de su costo de producción.
Rampoldi añadió: “Además, le dio a Meryl Streep la primera nominación para estos premios y nunca olvidó, obviamente, el gesto que De Niro tuvo para con ellos y forjó una amistad que dura hasta el día de hoy”. Seis años después, ambos intérpretes volvieron a encontrarse en Enamorarse, donde encarnaron a un matrimonio. Para entonces, Streep ya era una estrella de Hollywood tras aparecer en Manhattan de Woody Allen y, sobre todo, ganar su primer Oscar con Kramer contra Kramer.
Fuente: Infobae