Latinoamericanos pierden hasta 39 días al año en trámites y tráfico

La vida en las grandes ciudades de América Latina implica una constante pérdida de tiempo que afecta directamente la rutina de millones. De acuerdo con el analista Emmanuel Ferrario, los habitantes de la región identifican tres grandes enemigos del tiempo: la búsqueda de estacionamiento, los trámites gubernamentales y el tráfico vehicular.

Esta realidad se repite en urbes de todo el continente, donde los ciudadanos invierten horas en actividades que podrían resolverse con una planificación urbana más eficiente. Ferrario señaló que buscar estacionamiento encabeza la lista de factores que más tiempo consumen en un trayecto urbano.

Buscar estacionamiento es número uno”, afirmó Ferrario.

El impacto en la vida diaria es considerable. Según el analista, al multiplicar el tiempo perdido cada semana, los números son alarmantes: “Estás alrededor de siete días en el año buscando estacionamiento”. Esta cifra ubica a la movilidad urbana como un tema prioritario en la agenda pública.

Trámites y movilidad, los focos de la discusión urbana

Los trámites gubernamentales también aparecen como una fuente importante de demoras. Ferrario indicó que, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el promedio en América Latina es de 5,4 horas por persona al año para completar un solo trámite.

Las diferencias entre países son notorias. Mientras que en Bolivia el tiempo asciende a once horas, en naciones como Chile, Costa Rica y Uruguay se reduce a entre dos y tres horas. Argentina, por su parte, registra un promedio de cuatro horas y media. La brecha evidencia que la digitalización de los servicios aún enfrenta obstáculos en la región.

Ferrario también destacó que “la política hace mucho alarde cuando consigue bajar el tiempo de los trámites”, lo que refleja el valor político de reducir demoras en documentos como el Documento Nacional de Identidad (DNI) o las licencias de conducir.

Los trámites en América Latina demandan en promedio 5,4 horas por año por persona, de acuerdo con un estudio del BID citado por Ferrario (Imagen Ilustrativa Infobae)

El analista comentó que “la licencia de conducir acá en la capital es una maravilla”, aunque advirtió que “la gente tiene estándares que va más allá del gobierno”.

La movilidad urbana incluye otros factores que consumen horas diarias: esperar el colectivo, cortes de luz en verano, problemas técnicos en el subte, salas de espera de hospitales, habilitación de comercios, semáforos descoordinados y el sistema multipago del subte, según enumeró Ferrario.

Impacto económico y social de la ineficiencia urbana

La pérdida de tiempo no solo afecta la vida personal, sino también la economía. Ferrario explicó que “las ciudades pierden entre un 1% y 3% de su producto geográfico”, es decir, su PBI local, debido a estas demoras. En el caso de Buenos Aires, el cálculo oscila entre 1.200 y 3.000 millones de dólares anuales.

El tránsito, la espera de colectivos, los problemas en el subte y los cortes de luz forman parte de las demoras urbanas que afectan la vida cotidiana (Imagen ilustrativa Infobae)

El tiempo perdido se distribuye de forma desigual. Las personas de menores recursos son las que más tardan en hacer estos trámites, especialmente en línea, por falta de acceso a datos. La brecha digital agrava las diferencias y exige repensar la accesibilidad de los servicios públicos.

En América Latina, apenas el 32% de los trámites puede iniciarse por internet, mientras que en la Unión Europea la cifra alcanza el 80%. Este contraste refleja el rezago digital de la región.

Reformas y propuestas para optimizar el tiempo urbano

Algunas iniciativas han logrado devolver tiempo a los ciudadanos. Ferrario mencionó el Metrobus y la expansión de ciclovías en la Ciudad de Buenos Aires como ejemplos exitosos: “el Metrobus fue una manera de devolver tiempo también”. La implementación de la tarjeta SUBE y la posibilidad de pagar servicios desde el celular son avances valorados.

La brecha digital agrava la desigualdad porque las personas de menores recursos tardan más en hacer trámites online por dificultades de acceso a datos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El debate sobre la gestión del tiempo urbano involucra también a los políticos. Ferrario señaló que “cuando la gente se lo apropia, después es difícil dar marcha atrás”, aludiendo a que las expectativas ciudadanas fijan nuevos estándares de eficiencia.

Los datos comparativos son reveladores: mientras que en América Latina las personas pierden entre 26 y 39 días al año en esperas, en los países desarrollados la cifra se sitúa entre 8 y 13 días. Esta diferencia impacta directamente en la calidad de vida y en el aprovechamiento del tiempo disponible.

Ferrario concluyó con un llamado a la acción: “hay que devolver tiempo, hay que hacer la ciudad más eficiente”.

Fuente: Infobae

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