Clave para la capacitación: mostrar a los trabajadores su futuro

En el tablero de la vida profesional, surge una disyuntiva constante: ¿invertir tiempo en aprender un oficio distinto que abra nuevas puertas o mantenerse en la ruta ya conocida? La respuesta, según un reciente análisis, inclina la balanza hacia la familiaridad, incluso cuando el mercado laboral se transforma aceleradamente.

La velocidad del cambio en el ámbito del trabajo, impulsada por la inteligencia artificial, contrasta con la cautela de muchos colaboradores que no se lanzan con entusiasmo a adquirir competencias que les permitan estar al día. Un caso palpable ocurre en Italia, donde los servicios públicos de empleo ofrecen formación gratuita y de corta duración para ocupaciones con alta demanda; sin embargo, la inscripción ha sido tan baja que el gobierno solicitó la intervención de Raffaella Sadun, profesora de la Escuela de Negocios de Harvard, para desentrañar las causas.

Sadun y su equipo, tomando como referencia los roles de técnico en construcción y soporte de TI —ambos bien remunerados y solicitados—, entrevistaron a cerca de 1.100 trabajadores desempleados en Italia. El hallazgo central es que, para la mayoría, el empleo no es solo una fuente de ingresos, sino una extensión de su identidad. Muchos evitan incursionar en terrenos que contradicen su autopercepción.

“Las personas no se ven a sí mismas como un conjunto de habilidades; se ven desempeñando un papel en la sociedad”, comentó Sadun. “Lo que observé en Italia forma parte de un fenómeno más amplio de bajas tasas de participación en programas de capacitación en todas partes. Cómo motivar a las personas para que se capaciten es un verdadero rompecabezas”.

La investigación subraya la necesidad de vincular una misión al trabajo, además de equilibrar la oferta y la demanda de empleo, en un contexto donde la IA suprime ciertos puestos y crea vacíos en otros. Para lograr el compromiso de los colaboradores, las empresas deben ir más allá de un mejor salario: deben ofrecer una visión clara de la persona en la que se convertirán una vez que asuman el nuevo desafío.

Estrategias para impulsar un cambio de carrera

Ampliar el acceso a cursos no es suficiente, afirma Sadun. Para que los programas formativos y las empresas que buscan cubrir vacíos de talento logren un impacto real, se requieren acciones concretas:

  • Información clara y confiable sobre el futuro laboral: Las personas se inscriben con mayor facilidad cuando entienden las oportunidades y los salarios asociados. Dar visibilidad a estos datos reduce la incertidumbre y fomenta la participación.
  • Atacar las barreras de identidad y percepción: Las campañas de reclutamiento deben cambiar la idea de quién es apto para cada puesto, usando ejemplos y mensajes que permitan a los candidatos proyectarse en esa carrera. “Existe mucha incertidumbre sobre lo que implica la nueva ocupación en términos de estatus y aspectos económicos”, agregó Sadun. “Quieres que puedan imaginarse a sí mismos en ese nuevo puesto porque, de lo contrario, no van a hacer el esfuerzo necesario para reinventarse”.
  • Alinear la formación con las vacantes reales: La participación crece cuando la capacitación está ligada a resultados laborales concretos. Una mayor coordinación entre centros de formación y empleadores envía la señal de que hay un camino fiable hacia el empleo, no solo adquisición de conocimientos.

Fuente: Infobae

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