El rey Felipe VI de España aterrizó en Lima con una agenda cargada: presenciar el traspaso de mando de Keiko Fujimori y sumarse a los festejos por las Fiestas Patrias peruanas. Desde su llegada, el monarca despertó una oleada de simpatía entre los ciudadanos, pero ningún gesto fue tan comentado como el saludo de una pequeña que logró robarle una sonrisa.
Las autoridades peruanas y miembros de la comunidad española residente recibieron al soberano con los honores de rigor. El protocolo incluyó una comitiva de seguridad, representantes gubernamentales y un despliegue de banderas nacionales, todo enmarcado en un ambiente festivo previo a los actos centrales en el Congreso.

Recibimiento multitudinario en las calles de Lima
El recorrido del monarca hacia el centro histórico estuvo flanqueado por cientos de personas que se agolparon para verlo pasar. Entre gritos de “¡Viva el rey!”, “¡Majestad!” y “¡Bienvenido a Perú!”, la presencia de Felipe VI generó entusiasmo en una ciudad que vive días de celebración patriótica y cambio político.
Medios locales e internacionales cubrieron cada instante, reflejando el interés que despierta la visita de un jefe de Estado en un momento clave para el país. Las imágenes del rey saludando a la multitud circularon con rapidez en redes sociales, donde los usuarios resaltaron su trato cercano hacia los peruanos.

El instante que conquistó al soberano
Entre los asistentes que buscaban llamar la atención del monarca, una niña se robó el protagonismo. Mientras la caravana avanzaba por el centro histórico, la menor, ubicada entre la multitud, rompió todo protocolo y exclamó con naturalidad: “¡Hola, hola, Felipe, Felipe!”. El hecho sorprendió a los presentes y al propio rey, quien giró la mirada, sonrió y levantó la mano para saludarla.
El episodio, captado por cámaras de televisión y teléfonos móviles, se volvió viral en cuestión de horas. En redes sociales, los comentarios celebraron la espontaneidad de la escena. “Ni monarca ni majestad”, escribió un internauta, mientras otra usuaria comentó entre risas: “En su país le hacen reverencia y aquí lo llaman Felipe”, destacando la sencillez con la que el rey reaccionó al saludo de la niña.

Decisiones que rompieron el protocolo
Durante su visita oficial, Felipe VI también optó por salir del estricto ceremonial al caminar desde el Palacio de Gobierno hasta la Cancillería, en el centro histórico, para saludar personalmente a los ciudadanos congregados. Su presencia en Perú incluyó reuniones con el presidente José María Balcázar y la presidenta electa Keiko Fujimori, así como la participación en la ceremonia de transmisión de mando presidencial.
Tras el encuentro con Balcázar, el monarca decidió recorrer a pie la Plaza Mayor, acompañado por el canciller Carlos Pareja y un amplio dispositivo de seguridad de la Policía Nacional del Perú y su equipo de protección personal. Este gesto permitió un contacto directo con el público, que lo recibió con saludos y muestras de afecto desde las escalinatas de la Catedral de Lima, mientras muchos intentaban captar su atención.
El desplazamiento hacia el Palacio de Torre Tagle fue seguido de cerca por la prensa y se convirtió en uno de los momentos más destacados del día, al mostrar al jefe de Estado español fuera del vehículo blindado y en medio de la gente. Durante la reunión con Balcázar, ambos mandatarios repasaron la agenda bilateral, subrayando los sólidos lazos comerciales y de cooperación entre Perú y España.
El rey Felipe VI continuará su agenda oficial en Lima, reforzando el vínculo diplomático y cultural entre ambos países en el marco de las celebraciones patrias.

Fuente: Infobae