Las autoridades marítimas panameñas mantienen una tarea incesante: salvaguardar los cables submarinos que garantizan la conectividad internacional del país.
Entre 2008 y 2019, los percances ocurridos en aguas jurisdiccionales generaron pérdidas que rebasaron los $11 millones.
La mayor parte de los daños fue provocada por el anclaje de naves sobre esta infraestructura digital, lo que resalta la urgencia de una vigilancia constante y una regulación técnica rigurosa.
Actualmente, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) comunicó que trabaja para asegurar que cada cable submarino que atraviese el territorio marítimo nacional satisfaga las exigencias técnicas, operativas y de seguridad requeridas.
La entidad detalló que evalúa las rutas sugeridas, monitorea el tendido de los cables, renueva la cartografía náutica y articula acciones de protección en las zonas donde se ubica esta infraestructura estratégica.

En la actualidad, por aguas panameñas circulan siete sistemas de cables submarinos. Esta red sostiene el 100 % del tráfico regional de internet, el 97 % de las comunicaciones telefónicas internacionales y el 90 % de la transmisión de datos en la zona, conforme a información de ProPanamá.
El territorio se perfila como un punto neurálgico para la conectividad latinoamericana, lo que atrae inversiones en centros de datos y firmas tecnológicas, según la misma fuente.
La proyección de inversión mundial en cables submarinos superará los $16.000 millones entre 2026 y 2029, según estimaciones de TeleGeography.
Este incremento, explica la consultora, se debe al auge de servicios en la nube, inteligencia artificial, centros de datos y al continuo crecimiento del tráfico global de información.
TeleGeography sostiene que se trata de una de las mayores oleadas de inversión en décadas para esta clase de infraestructura.

El informe detalla que en los primeros meses de este año llegó a Panamá el sistema TAM-1: un cable submarino de aproximadamente 7.000 kilómetros de extensión y una capacidad de hasta 650 terabits por segundo (Tbps), con enlaces hacia Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe.
A este hito se sumará el futuro sistema MANTA, que conectará al país con Estados Unidos, México y Colombia, consolidando su papel como eje de interconexión digital en el continente.
La AMP indicó que lleva a cabo evaluaciones técnicas de cada ruta propuesta, verifica la compatibilidad con las actividades marítimas actuales y supervisa los trabajos de instalación. Asimismo, actualiza la cartografía náutica para señalar zonas sensibles y colabora con otras entidades en la protección de los corredores donde operan los cables.
En Panamá, la concesión para instalar cables submarinos recae en el Ministerio de Economía y Finanzas, pero la AMP es la encargada de garantizar que estos proyectos cumplan con los criterios de seguridad de la navegación y resguarden el espacio marítimo nacional.
El organismo mantiene sistemas de evaluación y coordinación interinstitucional para disminuir peligros y minimizar incidentes.

La relevancia creciente del intercambio global de datos obliga a la AMP a reforzar sus labores regulatorias y de control. Su trabajo no solo asegura la navegación segura, sino que afianza la posición de Panamá como uno de los principales centros de conexión digital de América Latina.
Se señaló que la red de cables submarinos que cruza el país es esencial para la economía digital de la región.
La protección, regulación y vigilancia de esta infraestructura posibilitan que Panamá continúe siendo el enlace digital entre el norte y el sur del continente, en medio de una expansión sin precedentes de la infraestructura digital mundial.
Además, se informó recientemente que Panamá planea potenciar su capacidad para monitorear el comportamiento marino con la instalación de tres nuevos mareógrafos que ampliarán la red nacional de observación oceanográfica, mejorando los sistemas de alerta temprana, la seguridad de la navegación y la investigación científica.
Fuente: Infobae