El cineasta británico Christopher Nolan ha vuelto a sorprender al mundo con su más reciente adaptación de La Odisea, el poema épico atribuido a Homero. La película, de casi tres horas de duración, cuenta con un reparto estelar encabezado por Matt Damon y un presupuesto de 250 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los fenómenos cinematográficos del año.
Al igual que la epopeya original, la cinta narra las dificultades de Odiseo para regresar a su hogar tras la caída de Troya. En su travesía se enfrenta al cíclope Polifemo, permanece siete años cautivo junto a la ninfa Calipso y desciende al inframundo de Hades. Sin embargo, el episodio que más ha impactado a los espectadores es el encuentro con las sirenas, uno de los pasajes más célebres de la literatura universal.
En el texto homérico, esta representa la octava parada del viaje, después de que la hechicera Circe advierta a Odiseo sobre el peligro. Las sirenas, explica, “encantan a cuantos hombres van a su encuentro”. Para sobrevivir, los compañeros deben taparse los oídos con cera, mientras que Odiseo puede escucharlas si permanece atado al mástil. Circe le ordena: “Pasa de largo y tapa las orejas de tus compañeros con cera blanda, previamente adelgazada, a fin de que ninguno las oiga; mas si tú desearas oírlas, haz que te aten en la velera embarcación de pies y manos, derecho y arrimado a la parte inferior del mástil, y que las sogas se liguen al mismo; y así podrás deleitarte escuchando a las sirenas. Y caso de que supliques o mandes a los compañeros que te suelten, átente con más lazos todavía”.
Homero, en la versión de Samuel Butler (Blackie Books), describe el canto de las sirenas con estas palabras:
“Ven —decían—, célebre Ulises, honra de los griegos y escucha nuestras voces. Nadie ha pasado jamás sin quedarse a oír la encantadora dulzura de nuestros cantos, y quien lo escucha se va no solo embelesado, sino también más sabio, pues conocemos todos los males con que los dioses aquejaron a los griegos y a los troyanos ante Troya, y podemos contarte todo lo que va a suceder en el mundo”.
El monólogo de Matt Damon
Christopher Nolan transforma esa promesa de sabiduría en una reflexión sobre la culpa. En su adaptación, las sirenas no ofrecen respuestas sobre el pasado y el futuro, sino que enfrentan a Odiseo con aquello que más anhela —su familia— y con los horrores que ha cometido tras asaltar Troya.

En la película, Matt Damon interpreta un monólogo memorable después de que Odiseo sobrevive al encuentro. Cuando Euríloco (Himesh Patel) le pregunta qué escuchó mientras permanecía atado al mástil, el héroe responde:
“Era todo lo que quieres que sea. Y luego, todo aquello que desearías no haber deseado jamás. Era ese delicioso picor que intentas rascarte, pero descubres que está bajo la piel, que no puedes alcanzarlo. Así que ese delicioso picor se vuelve insoportable. Te dice que lo que más deseas es lo que menos puedes tener. Y lo que menos puedes tener es lo que ya tuviste… y perdiste… Era la canción de todas las promesas que no logré cumplir. Y me decía que, en realidad, no quiero volver a casa”.
Es en ese instante cuando Odiseo se enfrenta a sus propios miedos, más de una década después de la guerra de Troya. Finalmente comprende que el verdadero obstáculo para regresar a Ítaca no son los monstruos, sino la culpa que arrastra por todas las vidas que ha segado durante el conflicto.
Fuente: Infobae