El mandatario de Ucrania, Volodímir Zelensky, describió como una “buena reunión” el diálogo que sostuvo este martes con Donald Trump en la Casa Blanca, en medio de una intensa gira diplomática para asegurar mayor respaldo bélico contra la invasión rusa. El cónclave arrancó a las 9:47 hora de Washington (13:47 GMT) y se desarrolló sin acceso a la prensa. Horas después, ambos líderes coincidieron en el funeral del senador republicano Lindsey Graham, firme aliado de Kiev en el Congreso estadounidense.
Tras el encuentro, Zelensky publicó un mensaje en la red social X donde señaló: “El presidente y yo hablamos de licencias para la producción de interceptores Patriot y de varias otras ideas que podrían ayudar”. El líder ucraniano subrayó que también abordaron la vertiente diplomática del conflicto: “Es importante que el proceso diplomático se revitalice”. Además, adelantó que los equipos técnicos de ambas naciones coordinarán en los próximos días nuevas conversaciones sobre defensa aérea y cooperación estratégica.
Esta fue la segunda reunión entre Zelensky y Trump en lo que va de julio, luego de que el mandatario estadounidense autorizara este mes a Ucrania a fabricar bajo licencia los sistemas de defensa aérea Patriot, en coproducción con la firma estadounidense Raytheon. Días atrás, el presidente ucraniano recibió en Kiev al vicepresidente de la compañía, con quien acordó los términos de esa cooperación industrial, orientada a ampliar la capacidad para interceptar misiles balísticos rusos.
El contexto humanitario en Ucrania se agrava rápidamente. De acuerdo con datos de la fuerza aérea ucraniana, julio se perfila como el mes más letal para la población civil desde abril de 2022. Solo en las primeras semanas del mes, Rusia lanzó 120 misiles balísticos y antibuque de alta velocidad contra territorio ucraniano, de los cuales apenas 35 fueron interceptados. Esta cifra contrasta con los entre 250 y 320 proyectiles de ese tipo que, según analistas, Moscú disparó durante todo 2024, lo que refleja una intensificación notable de los ataques.

Las relaciones entre Zelensky y Trump han atravesado episodios de fuerte tensión desde el regreso del republicano a la Casa Blanca, incluido un altercado público en el Despacho Oval en febrero de 2025. No obstante, en las últimas semanas el presidente estadounidense ha mostrado un tono más receptivo hacia Kiev, tanto en el tema de las licencias para los Patriot como en declaraciones recientes donde sugirió que los ataques ucranianos contra territorio ruso podrían contribuir a forzar un final del conflicto. Pese a ello, los esfuerzos de mediación impulsados por Washington para poner fin a la guerra, iniciada con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, permanecen estancados sin avances concretos.
La muerte de Lindsey Graham, ocurrida el 11 de julio por complicaciones cardiovasculares apenas dos días después de su última visita a Kiev, ha generado inquietud entre los funcionarios ucranianos. El senador por Carolina del Sur, que viajó al país en diez ocasiones desde el inicio de la guerra, era considerado uno de los principales puentes entre Zelensky y Trump. También impulsó, junto al demócrata Richard Blumenthal, un proyecto de sanciones económicas más severas contra Rusia que aún no ha sido aprobado por el Congreso. Su ausencia deja a Kiev con un interlocutor menos en Washington justo cuando busca mantener el interés estadounidense en un conflicto que ha perdido protagonismo frente a otras prioridades de política exterior.
Zelensky agradeció además el “firme apoyo” de Estados Unidos y confirmó que asistirá esta tarde a la ceremonia en memoria de Graham. La reunión con Trump, aunque no arrojó anuncios concretos más allá de la cooperación industrial en defensa aérea, se produce en un momento en que Kiev necesita capitalizar cada gesto de cercanía de Washington para sostener el flujo de armamento y presión sobre Moscú en los próximos meses.
Fuente: Infobae