Una escena cautivadora: la música de Frédéric Chopin suena mientras la cámara se desliza sobre un cuadro titulado Impromptu, pintado en 1949 por el argentino Xul Solar. La intención: retratar la música, un desafío ambicioso.
Ese momento pertenece a Xul, el documental dirigido por Cristian Costantini, que explora la vida –y sobre todo la obra– de este artista singular, admirado por Jorge Luis Borges. Xul se definía como músico y pintor, y también creó dos idiomas, un piano con tres filas de teclas y una variante del ajedrez. Además, era astrólogo. La película se proyectará en el Malba todos los sábados desde el 8 de agosto.
Óscar Agustín Alejandro Schulz Solari nació el 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, provincia de Buenos Aires. A los 25 años partió a Europa, donde permaneció 12 años, codeándose con las vanguardias y observando el mundo desde perspectivas poco comunes. De esa experiencia surgió su obra inclasificable. El documental no intenta clasificarlo, sino mostrarlo a través de quienes lo analizan y lo conocieron de cerca.

“El entró en la muerte como en una batalla”, dice la voz de Borges hacia el final. Xul Solar falleció el 9 de abril de 1963 en su humilde casa del Tigre, una típica vivienda de la zona. A su lado dormía su esposa, Lita Cadenas. “Uno vive siempre con la creencia de ser inmortal y que los demás sean inmortales”, agrega Borges.
El recorrido comienza con un paneo por el Museo Xul Solar, en Palermo, donde vivía el artista. Se ven cuadros, formas, escaleras. “La libertad era desfachatez”, afirma el crítico Rafael Cippolini, quien también lo describe como “un amigo de Borges raro”. El pintor Luis Felipe Noé, fallecido el año pasado, señala que “las dificultades no están en su obra pictórica” y que, al ser conocido como “amigo de Borges”, Xul quedó en un lugar subsidiario. Como pintor, fue relegado, quizás porque lo astrológico resultaba más atractivo.
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Pero cuando Borges habla de Xul, surgen imágenes poderosas. Costantini incluye un extenso párrafo del escritor:
“Hablo de Xul y pienso en una imagen, no sé si es de Conrad o si es mía, total qué importa, las imágenes son las mismas, y es ésta: es la de un navegante que atraviesa el mar y ve una línea que es una realidad en el horizonte. Y entonces piensa: esa realidad es el Africa, o es Asia o América. Y piensa que detrás de esa claridad, esa vaga línea que él apenas descifra en el horizonte, que detrás de esa vaga claridad hay un continente. En ese continente hay religiones, dinastías, ciudades, selvas, desiertos, hay muchas cosas. Pero que a él le toca ver simplemente esa línea. Ahora siento que en este momento soy ese navegante. Tengo que hablar de ese gran continente, de este vasto país con sus imperios, su historia y sus mitologías, su botánica y su zoología, todo eso que fue Xul Solar.”
Borges también aporta una definición sobre Xul como pintor: “Me dijo que era un pintor realista, que pintaba lo real, no lo real de este mundo sino del otro”.
En el documental participan la investigadora Patricia Artundo, la astróloga Alejandra Eusebi Polich, la psicóloga y coach Vilma Piñeyro, el traductor Daniel Nelson y el crítico Jorge Schwartz. También aparece Natalio Povarché, fallecido en 2020, quien fue su marchand histórico y fundador de la Fundación Pan Klub-Museo Xul Solar en Buenos Aires, hoy dirigida por su hija Mariana.

Es emocionante ver al afinador Marco Naya del Teatro Argentino de La Plata explorar ese piano atípico, con teclas de colores, y a Leo Genovese tocarlo al final. Pero nada supera el testimonio de Martha Caprotti en la casita de Tigre, recordando aquellos años en que Xul quiso que ella y su marido vivieran cerca de él, de ese proyecto, de esa vida, de aquella noche de su muerte.

Costantini explica por qué abordó este proyecto ahora:
“Hace tiempo que me daba vueltas la idea de hacer este documental. Me llevó bastante tiempo no pretender agotar a Xul, porque es inagotable e inabarcable. Entonces pensé: ‘Voy a hacer algo que no cierre, sino que todo lo contrario, que abra’.”
—¿Cómo decidiste qué aspectos tomar?
“Traté de dividirlo en tópicos. La astrología por un lado, la lengua por otro; obviamente, la pintura. Después apareció la música. Ese piano estaba ahí como pieza de museo en el museo Xul Solar, como muestra. Inerte. Y empecé a ver si podía sonar. Al fin y al cabo, es un piano, modificado por Xul, con tres teclados, pero así y todo es un piano que se tenía que poder afinar.”
—¿Y lo afinaron?
“Marco lo revisó, dio un diagnóstico, eso está en la película. Logramos afinarlo. Para mí, una sorpresa que logró la película es que eso sonara. Había estado quieto desde los años 60. Tampoco sabía si el museo me iba a permitir intervenir ese piano, porque estaba ahí exhibido como una obra. Eso fue algo que no me esperaba, porque no estaba en la idea inicial. En el último tiempo también me contacté con Cintia Cristiá. Ella escribió un libro que se llama ‘Xul Solar, un músico visual’, donde habla solo del aspecto musical de Xul. Entonces empecé a abrir también ese capítulo sobre la música de Xul. Le hice una entrevista, incluso por Zoom, porque ella vive en Canadá. De alguna manera, no estaba previsto y la verdad es que me sorprendió que se hubiera podido hacer. Y hacer sonar ese piano es una especie de leyenda que ahí cobró vida.”

—¿Por qué era necesaria esa película hoy?
“Cuando entrás en el mundo de Xul, te metés y ya no podés salir. No sé si la película responde a una necesidad histórica. Pero me parece que hay algo así como un resurgimiento de esta figura. Me parece que despierta un interés y que todavía queda mucho por descubrir. A veces se lo vincula demasiado con Borges y queda reducido a eso: pintor, amigo de Borges. Y me parece que también vale la pena dedicarle una especie de semblanza, recorrido o ensayo sobre Xul. Y, en este caso, Borges es un apéndice de la película. No es el protagonista.”
Ficha técnica
Xul se exhibe en el MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415, Buenos Aires) todos los sábados a las 18:00, desde el sábado 8 de agosto.
Guion y dirección: Cristián Costantini Fotografía y montaje: Miguel de Zuviría Sonido directo: Gabriel Real, Eugenio Pastor, Félix Marano Producción: Candelaria Artundo y Cristián Costantini Música original: Leo Genovese Diseño sonoro, armado y mezcla: Gabriel Real
Fuente: Infobae