El mandatario argentino, Javier Milei, volverá a dirigirse al país a través de una cadena nacional para exponer uno de los proyectos más relevantes de su administración. Según confirmaron fuentes oficiales, el jefe de Estado hablará el próximo jueves por la noche para detallar los ejes de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que considera clave para afianzar su plan económico y establecer nuevos límites legales al funcionamiento de la entidad monetaria.
El mensaje se centrará en la modificación del estatuto del Banco Central y buscará redefinir su misión para priorizar la preservación del valor de la moneda. Además, incluirá una prohibición expresa de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria y un endurecimiento de las condiciones para remover al presidente y a los directores de la institución.
De acuerdo con la información proporcionada por el vocero presidencial, Adrián Ravier, durante su conferencia de prensa en la Casa Rosada, la alocución está programada para las 20:00 horas.

La decisión de que sea el propio presidente quien presente la iniciativa refleja la trascendencia que Milei le asigna. En el Gobierno consideran que se trata de una de las reformas institucionales más importantes de su gestión, junto con el paquete de cambios económicos que la Casa Rosada prevé enviar al Congreso en las próximas semanas.
La modificación de la Carta Orgánica es un compromiso que el presidente viene anticipando desde hace meses. Milei sostiene que el Banco Central debe tener una independencia mucho más sólida y desvincularse definitivamente de las necesidades financieras del Tesoro Nacional.
El eje central del proyecto es redefinir la misión de la autoridad monetaria. La nueva normativa establecerá que la función primordial del Banco Central sea preservar el valor de la moneda, dejando atrás el esquema vigente desde 2012, que amplió sus objetivos e incluyó fines como la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico.
En paralelo, el Gobierno busca incluir una prohibición expresa para que el Banco Central no pueda volver a financiar al Tesoro mediante emisión monetaria. Para Milei, esta práctica ha sido una de las causas principales de la inflación en Argentina durante las últimas décadas y debe quedar vedada por ley para cualquier administración futura.
La reforma también apunta a fortalecer la independencia institucional del organismo. Según fuentes oficiales, el proyecto endurecerá las condiciones necesarias para remover al presidente y a los directores del Banco Central.
El objetivo es blindar la conducción de la entidad ante eventuales cambios políticos y evitar que cada gobierno pueda reemplazar con facilidad a las autoridades. En la Casa Rosada consideran que la estabilidad de los funcionarios a cargo de la política monetaria es indispensable para construir una autoridad verdaderamente independiente, capaz de mantener políticas de largo plazo.
La iniciativa establecerá mayores exigencias para la eventual remoción de las autoridades, que solo podrá darse bajo causales específicas previstas por la ley. De esta forma, el Gobierno pretende reducir la discrecionalidad política sobre la conducción del Banco Central y brindar mayor previsibilidad institucional.

En varias ocasiones, Milei ha señalado que la independencia del Banco Central debe protegerse tanto en lo funcional como en el diseño institucional. Bajo esa lógica, la reforma busca que las autoridades de la entidad puedan cumplir sus mandatos con mayor estabilidad, incluso ante cambios de gobierno.
El proyecto forma parte del paquete de reformas económicas que el presidente presentó semanas atrás, que incluye iniciativas sobre el mercado de capitales, el régimen de inocencia fiscal, el sistema de seguros y nuevas reglas de disciplina fiscal.
En la Casa Rosada estiman que la exposición por cadena nacional permitirá explicar el alcance de una reforma técnicamente compleja y también instalar políticamente una iniciativa que el oficialismo considera estructural. La estrategia apunta a que Milei exponga las razones económicas e institucionales del proyecto antes de que ingrese formalmente al Congreso.
Una vez concluido el mensaje presidencial, el Gobierno terminará de ajustar la redacción definitiva de la iniciativa para enviarla al Parlamento. Allí comenzará un debate que, según prevén en el oficialismo, será uno de los debates económicos e institucionales más importantes del segundo semestre.
Fuente: Infobae