La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos ha concedido una exención a Starlink, la división de internet satelital de SpaceX, que le permite vender routers WiFi fabricados fuera del país, sorteando una prohibición que afecta a equipos de red de origen extranjero.
El permiso tiene una vigencia que se extiende hasta el 1 de febrero de 2028, un plazo máximo de 18 meses. Actualmente, la compañía de Elon Musk produce sus routers WiFi principalmente en Estados Unidos, aunque también cuenta con líneas de manufactura en Vietnam y Taiwán.
¿Qué es una exención y cómo aplica aquí?
Una exención es una autorización oficial que libera a una empresa o persona del cumplimiento de una norma que, en principio, le aplicaría. No elimina la regla: simplemente la suspende de forma temporal y condicionada para quien la recibe.

En este caso, la normativa de la FCC prohíbe la venta en Estados Unidos de nuevos modelos de routers fabricados total o parcialmente en el extranjero, salvo que el fabricante obtenga una aprobación del Departamento de Guerra (actualmente el Departamento de Defensa bajo su nueva denominación) o del Departamento de Seguridad Nacional.
Esa aprobación es precisamente la exención que recibió Starlink: la empresa podrá lanzar nuevos modelos de router durante los próximos 18 meses sin necesidad de producirlos en suelo estadounidense, mientras organiza su cadena de manufactura local.
Razones detrás de la prohibición
La norma, impulsada por la Casa Blanca, busca reducir vulnerabilidades de ciberseguridad asociadas a dispositivos de red fabricados en países considerados de riesgo. La FCC incorporó los routers de consumo a su lista de equipos que representan una amenaza inaceptable para la seguridad nacional.

Otras empresas que también recibieron la autorización
Starlink no es la primera en obtener este respaldo. Netgear fue la pionera, con una exención concedida el 14 de abril de 2026. Después llegaron Amazon, con sus routers eero, y otras compañías como Calix, Nokia, Sagemcom y Arcadyan. La lista de aprobaciones condicionales crece semana a semana. TP-Link, que trasladó su sede de China a Estados Unidos, aún espera resolución.
SpaceX opera una gran fábrica en Bastrop, Texas, donde produce más de 20.000 antenas Starlink por semana. Sin embargo, las etiquetas del Router 3 y del Router Mini indican fabricación en Vietnam. Otros modelos de router de la misma marca figuran como fabricados en Estados Unidos o Taiwán.
¿Cómo funciona Starlink?
Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, opera mediante una constelación de más de 6.750 satélites activos que orbitan a unos 550 kilómetros de altura. Esa altitud es la clave de su ventaja: los satélites tradicionales rondan los 35.786 kilómetros y generan latencias superiores a 600 milisegundos, lo que hace lenta la conexión.

Al volar mucho más cerca de la Tierra, Starlink reduce esa latencia a alrededor de 25 milisegundos, suficiente para videollamadas, streaming y juegos en línea.
Recorrido de la señal
El usuario instala una antena en su hogar, que se conecta con los satélites cercanos. Desde allí, la señal viaja a través de enlaces láser entre satélites, capaces de operar hasta 200 Gbps, sin depender siempre de estaciones terrestres intermedias.
¿Para quién es útil?
El servicio está pensado para hogares, empresas y comunidades donde la fibra óptica o el cable no llegan: zonas rurales, áreas remotas o instalaciones temporales.

El plan Residencial está pensado para hogares y viene en dos versiones: Lite, con velocidades reducidas en horas pico, y el estándar. El plan Itinerante es para nómadas, campistas y vehículos recreativos, con la opción de pausar el servicio en cualquier momento.
Para empresas, Prioridad Local garantiza acceso con prioridad de red en un solo país y permite uso fijo y en movimiento.
Por último, Prioridad Global cubre océanos y territorios de todo el mundo, orientado a operaciones marítimas o con necesidad de conectividad internacional.
Fuente: Infobae