El Gobierno de El Salvador ha puesto en marcha una ambiciosa transformación del sistema educativo público, integrando herramientas de inteligencia artificial con el respaldo técnico y financiero del Banco Mundial. La iniciativa busca mejorar la calidad del aprendizaje y preparar a los estudiantes para los nuevos perfiles laborales que exige la economía digital.
El presidente Nayib Bukele sostuvo un encuentro con Ajay Banga, presidente del Banco Mundial, para consolidar una nueva etapa de cooperación internacional centrada en la innovación tecnológica y el fortalecimiento del capital humano. Durante la reunión se abordaron los avances de proyectos estratégicos que combinan plataformas digitales, formación docente y análisis de datos en tiempo real.
La visita de Ajay Banga al país incluyó una agenda oficial en la que se evaluaron los proyectos emblemáticos impulsados por el Ejecutivo, entre ellos la implementación de sistemas educativos basados en inteligencia artificial. Según información del Banco Mundial, la reforma articula el uso de desarrollos digitales locales, capacitación continua para maestros y monitoreo de indicadores de aprendizaje.
El objetivo central es fortalecer competencias esenciales como lectoescritura, matemáticas y resolución de problemas, mediante un enfoque personalizado que atienda las necesidades de cada estudiante.

El titular del Banco Mundial recorrió el Centro Escolar OEI en Santa Tecla, donde se utiliza la Learning Experience Platform, una plataforma de aprendizaje con inteligencia artificial que permite adaptar los contenidos educativos al ritmo y nivel de cada alumno. Este modelo representa un salto cualitativo frente a la enseñanza tradicional.
La comitiva también presenció una demostración de DoctorSv, el sistema nacional de telesalud que ofrece consultas médicas y triaje automatizado mediante inteligencia artificial. Este proyecto refleja la apuesta del país por digitalizar los servicios públicos en beneficio de la población.
Las autoridades salvadoreñas explicaron que la estrategia educativa tiene como meta cerrar brechas históricas en el acceso al aprendizaje, fomentar la equidad y formar talento capaz de insertarse en un mercado laboral cada vez más competitivo. Para lograrlo, la reforma trasciende el aula tradicional e integra plataformas de aprendizaje, herramientas digitales y sistemas de monitoreo que fortalecen la enseñanza en todo el sistema público.

El Banco Mundial destacó que la experiencia salvadoreña podría convertirse en un modelo de referencia para otros países interesados en aprovechar la tecnología para acelerar el desarrollo del capital humano.
“El Salvador está liderando uno de los esfuerzos más ambiciosos a nivel global para modernizar la educación”
, señaló la entidad en su comunicación institucional, subrayando la escalabilidad y el potencial de replicabilidad de este modelo en otras regiones.
La jornada de Ajay Banga en El Salvador también incluyó una reunión con inversionistas del sector turístico y la ministra de Turismo, Morena Valdez, para explorar nuevas oportunidades de cooperación y expansión económica. El interés del Banco Mundial en seguir de cerca la transformación digital del país responde al potencial innovador de los proyectos en marcha y a la posibilidad de generar alianzas a largo plazo.
En los últimos cinco años, El Salvador ha desarrollado políticas para modernizar el sistema educativo público, priorizando la reducción de la brecha digital y la mejora de la calidad de la enseñanza.

El Ministerio de Educación distribuyó cerca de 1.64 millones de tabletas y computadoras entre estudiantes desde 2021 hasta 2026. Esta entrega masiva buscó garantizar que el alumnado de escuelas públicas acceda a herramientas tecnológicas y contenidos digitales actualizados.
El programa “Mi Nueva Escuela” impulsó la reconstrucción y el equipamiento de más de 5,000 centros escolares en todo el país. Además, promovió una renovación curricular con énfasis en competencias y ciudadanía digital.
La formación docente se fortaleció con programas de capacitación continua y el uso de plataformas virtuales. Este enfoque permitió que los maestros adquirieran nuevas habilidades en tecnología y pedagogía digital, adaptándose a los cambios en el aula.
En el ámbito de la evaluación, la prueba AVANZO reemplazó al examen PAES. El nuevo instrumento se orientó a medir competencias cognitivas, socioemocionales y de orientación vocacional, buscando una valoración más integral del aprendizaje estudiantil.
Por último, el país puso en marcha el programa AprendES con el apoyo del Banco Mundial. Este proyecto fortaleció la pedagogía digital, el monitoreo de los aprendizajes y el acceso a plataformas educativas en línea, ampliando las oportunidades de desarrollo académico para los estudiantes.
Fuente: Infobae