El exjefe paramilitar Hernán Giraldo Serna, alias El Patrón, El Viejo, El Señor de la Sierra y Taladro, fue condenado a 20 años, 11 meses y 24 días de prisión por el abuso y explotación sexual de tres niñas de 11 y 12 años, ocurridos entre 2004 y 2006 mientras lideraba el Frente Resistencia Tayrona de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
La decisión fue adoptada por un Juzgado Penal del Circuito de Santa Marta, luego de que el procesado aceptara su responsabilidad durante las audiencias preparatorias del 26 de marzo y 27 de agosto de 2025, acogiéndose a la sentencia anticipada bajo la Ley 600 de 2000.
La investigación de la Fiscalía General de la Nación concluyó que Giraldo Serna aprovechó el poder que ejercía como máximo cabecilla paramilitar para someter a las menores a violencia y explotación sexual. Las víctimas fueron obligadas a sostener relaciones sexuales con él, a permanecer en las fincas donde residía y a visitarlo periódicamente en los centros penitenciarios de Medellín, Itagüí y Barranquilla, donde estuvo recluido antes de ser extraditado a Estados Unidos.

En un comunicado, la Fiscalía detalló su modus operandi:
“Este hombre aprovechó su condición de cabecilla para obligarlas a sostener relaciones sexuales con él, vivir en las fincas donde residía y visitarlo cada semana en las distintas cárceles de Medellín e Itagüí (Antioquia) y Barranquilla (Atlántico), donde estuvo privado de la libertad antes de su extradición a los Estados Unidos”.
La investigación también estableció que las menores ingresaban a los centros penitenciarios con autorización de quien ejercía su custodia. Una vez allí, eran víctimas de abusos sexuales y otros actos ilícitos cometidos por el exjefe paramilitar.
El expediente judicial documentó graves hechos de violencia. Una de las víctimas quedó embarazada a los 14 años y, según la Fiscalía, fue obligada a interrumpir la gestación por orden de Giraldo Serna. Otra menor dio a luz un hijo como consecuencia de las agresiones sexuales reiteradas.
Además, una de las víctimas, que presentaba discapacidad cognitiva, fue sometida a condiciones de servidumbre mientras permanecía bajo el control del comandante paramilitar.

Debido a la gravedad de los hechos, la Fiscalía emitió el 6 de septiembre de 2022 una resolución de acusación y declaró los delitos como crímenes de lesa humanidad, lo que implica que son imprescriptibles y pueden investigarse sin límite de tiempo.
Durante las audiencias preparatorias de 2025, el exjefe paramilitar reconoció su responsabilidad, lo que llevó al proceso a concluir mediante sentencia anticipada.
El juzgado lo declaró responsable de los delitos de acceso carnal violento agravado, trata de personas con fines de explotación sexual, aborto forzado y tortura, todos cometidos contra persona protegida.
Además de la pena privativa de la libertad, se le impuso una multa equivalente a 1.086 salarios mínimos legales mensuales vigentes para el año 2006.

Hernán Giraldo fue uno de los principales comandantes de las AUC en la Sierra Nevada de Santa Marta. En 2006 fue postulado a los beneficios de la Ley de Justicia y Paz, pero posteriormente fue excluido por incumplir compromisos con el sistema transicional.
Con esta decisión, la justicia ordinaria cerró uno de los procesos más graves contra el exjefe paramilitar por violencia sexual contra menores de edad. La Fiscalía calificó estos delitos como violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, debido a la posición de poder y control que Giraldo ejercía sobre las víctimas.
Fuente: Infobae