La alfombra roja de los Premios Pinti se convirtió en el punto de encuentro de dos talentosas intérpretes: Cecilia Roth y Griselda Siciliani, quienes protagonizan la biopic titulada Moria. Ambas compartieron sus impresiones sobre el enorme desafío de personificar a una de las figuras más emblemáticas del espectáculo argentino, Moria Casán, en un proyecto que también incluye a Sofía Gala Castiglione, la hija de la mismísima One, para retratar distintas etapas de su vida.
En un ambiente relajado y lleno de complicidad, las actrices dialogaron con la periodista Florencia Ferrero, quien celebró el encuentro en vivo exclamando:
“Miren lo que es esta escena de las Moria. Miren ahí. Se acaban de encontrar. Bienvenidas. ¿Cómo les va?”
La interacción dejó entrever el tono de humor y camaradería que marcó toda la conversación, el mismo que define la relación entre las protagonistas fuera del set de grabación.
Asumir el papel de Moria Casán implicó para Roth y Siciliani un trabajo introspectivo y profundamente desafiante. Ambas coincidieron en que la aproximación al personaje no se basó en la imitación, sino en la exploración de elementos propios que resuenan con la esencia de la diva.
“Yo creo que en este trabajo maravilloso que nos tocó hacer, con Moria, que es un ícono, creo que cada una de nosotras, que no hay ningún tipo de imitación ni nada de eso, sino que es como la Moria que tenemos adentro cada una de nosotras. Eso es el tema, descubrir esa Moria que tenemos…”,
expresó Roth, dejando claro el carácter sumamente personal del proceso creativo.
El reto de encarnar a una figura tan arraigada en la cultura popular argentina llevó a las actrices a un viaje de autodescubrimiento. La mención a la terapia surge de manera natural:
“Sí, fue en terapia”,
reconoció Roth, aludiendo al trabajo emocional que implicó el proyecto. Para Siciliani, la experiencia fue
“hermosa y medio un honor también saber que podíamos estar adentro de este ícono por un tiempo”.
La construcción del personaje de Moria, según relataron, consistió en una búsqueda genuina por encontrar dentro de sí mismas aquello que conecta con la esencia de la diva. Lejos de limitarse a copiar gestos o frases célebres, el trabajo actoral se centró en habitar y resignificar parte de la identidad de Casán, adaptándola a la mirada y sensibilidad de cada intérprete.
La oportunidad de interpretar a Moria en distintas etapas vitales representó también un ejercicio de empatía y flexibilidad. La presencia de Sofía Gala Castiglione, hija de la diva, quien encarna una tercera versión de la protagonista, es reconocida por sus colegas como parte fundamental del mosaico narrativo de la biopic.
“Ni hablar Sofi, ¿no? Que es la tercera Moria que no está acá”,
recordó Siciliani, subrayando el carácter coral del proyecto.
En síntesis, para Roth y Siciliani, interpretar a Moria significó mucho más que un trabajo actoral convencional. Fue un proceso de identificación, transformación y homenaje, en el que la figura de la diva se convierte tanto en objeto de estudio como en elemento de autoconocimiento.
“Ella adentro nuestro. Porque era como: ‘ay, me siento Moria’”,
resume el intercambio entre ambas, poniendo en palabras la experiencia de habitar un ícono y, a la vez, dejarse atravesar por su energía.

A pesar de no haber trabajado juntas en el set, el encuentro público sirvió como espacio para construir una narrativa compartida, donde ambas pudieron intercambiar vivencias y anécdotas sobre lo que significó sumergirse en la piel de Moria. La interacción con la prensa y el público en estos espacios refuerza el lazo entre las intérpretes y alimenta la expectativa en torno a la serie.
“Fue una experiencia hermosa, hermosa y medio un honor también saber que podíamos estar adentro de este ícono por un tiempo”,
afirmó Siciliani. De sus palabras se desprende que la construcción del personaje trasciende el plano profesional para situarse en el terreno de lo personal y lo emocional. La sensación de tener a Moria “adentro nuestro”, como expresan ambas, da cuenta de la profundidad con que abordaron el papel y el impacto que la experiencia tuvo en su identidad actoral.
Fuente: Infobae