Avances tecnológicos en marcapasos fortalecen el tratamiento de las alteraciones del ritmo cardíaco

Los avances en cardiología han transformado la forma de tratar las alteraciones del ritmo cardíaco. Hoy, los marcapasos son dispositivos más pequeños y precisos, capaces de mejorar la calidad de vida de miles de pacientes mediante procedimientos mínimamente invasivos y un seguimiento cada vez más personalizado.

De acuerdo con el Dr. Francisco Rodríguez, Cardiólogo y Subespecialista en Electrofisiología del Cuerpo Médico del Hospital Metropolitano, esto avances tecnológicos han permitido ofrecer tratamientos más seguros y eficaces para personas cuyo corazón presenta alteraciones importantes en su ritmo.

El marcapasos es un pequeño dispositivo electrónico que se implanta debajo de la piel, generalmente debajo de la clavícula. Su función es monitorear constantemente el ritmo cardíaco y, cuando detecta que el corazón late más lento de lo normal, envía impulsos eléctricos que ayudan a restablecer una frecuencia adecuada.

«Hoy contamos con marcapasos más pequeños, incluso sin cables, con una mayor vida útil y sistemas de monitoreo remoto que nos permiten realizar un seguimiento continuo del paciente y ofrecer una atención cada vez más personalizada», explica el Dr. Francisco Rodríguez.

Su implantación suele indicarse en pacientes con bradicardia una condición en la que el corazón presenta una frecuencia cardíaca inferior a la normal y que puede manifestarse con síntomas como mareos, desmayos, fatiga extrema o dificultad para realizar actividades cotidianas. Este procedimiento es mínimamente invasivo que suele realizarse bajo anestesia local y sedación. Tiene una duración aproximada de una a dos horas y consiste en colocar el dispositivo y sus electrodos a través de una pequeña incisión debajo de la clavícula.

Una vez superado el periodo de recuperación, la mayoría de los pacientes puede retomar su rutina con normalidad. Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta forman parte de un estilo de vida saludable, siempre que se respeten las indicaciones del especialista y se mantengan los controles médicos periódicos. La batería de estos dispositivos puede durar hasta 15 años antes de requerir un reemplazo, dependiendo de las necesidades de cada paciente y del tipo de marcapasos implantado.

Pese a los avances tecnológicos, todavía persisten algunos mitos alrededor del uso del marcapasos. El Dr. Rodríguez aclara que los microondas modernos y los teléfonos celulares pueden utilizarse con normalidad, aunque recomienda evitar llevar el teléfono directamente sobre el dispositivo. Asimismo, los detectores de metales en los aeropuertos no afectan su funcionamiento, aunque es importante informar al personal de seguridad que se porta un marcapasos.

Detectar oportunamente una alteración del ritmo cardíaco puede marcar la diferencia en la calidad de vida de un paciente. Con este propósito, Fundación Metrofraternidad, a través del Programa de Colocación de Marcapasos, facilita el acceso a este tratamiento para personas de todas las edades en situación de vulnerabilidad, reafirmando su compromiso de brindar atención especializada a quienes más lo necesitan.

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