El Premio Alfaguara 2027 celebra su trigésimo aniversario con una apuesta editorial sin precedentes: la novela ganadora no solo circulará en España y América Latina, sino que también llegará a Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Portugal y Brasil mediante los sellos del grupo Penguin Random House.
El cronograma de esta edición establece que el plazo de admisión de originales finaliza el 2 de noviembre de 2026, y el fallo se dará a conocer en Madrid durante enero de 2027.
Además de la distribución habitual en español en España, América Latina y Estados Unidos, la obra ingresará a mercados estratégicos con el respaldo de equipos editoriales locales ya confirmados.
El escritor dominicano-estadounidense Junot Díaz presidirá el jurado, una decisión que refuerza el carácter internacional del galardón en su año de aniversario.
Estrategia de traducción coordinada y sellos por territorio
La novela ganadora será publicada en traducción por editoriales del grupo Penguin Random House en seis mercados: Estados Unidos con Riverhead, Canadá con Knopf, Reino Unido con Cape, Alemania con Penguin Verlag, Portugal con Alfaguara y Brasil con Companhia das Letras.

El proyecto reúne a editores de la red internacional del grupo, con nombres y equipos confirmados: Geoffrey Kloske y el equipo de Riverhead (Estados Unidos), Britta Egetemeier y Eva Schubert (Alemania), Hannah Telfer y el equipo de Cape (Reino Unido), Clara Capitão (Portugal), Otavio Costa (Brasil) y Martha Kanya-Forstner (Canadá).
La organización adelantó que, desde el mismo momento del fallo, se anunciará el recorrido internacional de la obra ganadora, con llegada a “múltiples idiomas y territorios” durante el año siguiente.
La circulación global como eje del aniversario
La edición del 30.º aniversario tiene una definición operativa: el premio busca “convertir la traducción y la circulación internacional de la literatura en español” en el centro de su celebración.
En ese marco, la convocatoria recuerda la trayectoria del galardón desde su relanzamiento en 1998, cuando el Premio Alfaguara se planteó como una plataforma panhispánica que reunió autores y lectores a ambos lados del Atlántico.

Pilar Reyes, directora editorial de la División Literaria de Penguin Random House Grupo Editorial, vincula el plan de traducciones con la misión del premio y con una lectura cultural del presente:
“En su trigésimo aniversario queremos llevar esa vocación un paso más allá. En un momento en que las fronteras —visibles e invisibles— vuelven a endurecerse, la traducción es mucho más que una práctica editorial: es un acto cultural, una forma de encuentro y una manera de mantener abierto el diálogo entre sociedades”.
Junot Díaz como presidente del jurado
El Premio Alfaguara confirmó a Junot Díaz como presidente del jurado de la edición aniversario. Nacido en República Dominicana y criado en Nueva Jersey, el escritor es autor de La maravillosa vida breve de Óscar Wao, ganadora del Premio Pulitzer 2008 y del Premio del Círculo Nacional de Críticos Literarios, y de Así es como la pierdes, éxito de ventas del New York Times y finalista del National Book Award.
Antecedentes: medio siglo de ganadores
El Premio Alfaguara de Novela nació en 1965, cuando el escritor español Jesús Torbado se convirtió en el primer ganador con Las corrupciones. Tras una interrupción de más de dos décadas, el premio se relanzó en 1998 con dos novelas ganadoras simultáneas: Caracol Beach, del cubano Eliseo Alberto, y Margarita, está linda la mar, del nicaragüense Sergio Ramírez.
Entre los nombres más reconocidos que se llevaron el Alfaguara figuran la mexicana Elena Poniatowska, ganadora en 2001 con La piel del cielo; el colombiano Juan Gabriel Vásquez, que lo ganó en 2011 con El ruido de las cosas al caer; y el argentino Andrés Neuman, quien en 2009 ganó con El viajero del siglo. El peruano Santiago Roncagliolo obtuvo el galardón en 2006 con Abril rojo.

Argentina y España encabezan el recuento de ganadores en la era moderna del premio, con siete títulos cada una desde el relanzamiento de 1998, aunque esa cifra depende de cómo se compute el caso de Andrés Neuman, escritor nacido en Buenos Aires que desde joven reside en España y tiene doble nacionalidad: su victoria en 2009 con El viajero del siglo puede sumarse al registro de cualquiera de los dos países. Los otros autores argentinos que obtuvieron el Alfaguara son Tomás Eloy Martínez (El vuelo de la reina, 2002), Graciela Montes y Ema Wolf (El turno del escriba, 2005), Leopoldo Brizuela (Una misma noche, 2012), Eduardo Sacheri (La noche de la Usina, 2016), Patricio Pron (Mañana tendremos otros nombres, 2019) y Guillermo Saccomanno (Arderá el viento, 2025).
España acumula el mayor número de ganadores en el total histórico del premio, con presencia tanto en la etapa fundacional como en la contemporánea: Manuel Vicent ganó en 1966 con Pascua y naranjas y repitió en 1999 con Son de mar; Clara Sánchez se impuso en 2000 con Últimas noticias del paraíso; Luis Leante ganó en 2007 con Mira si yo te querré; José Ovejero en 2013 con La invención del amor; Ray Loriga en 2017 con Rendición; y Sergio del Molino en 2024 con Los alemanes.
Entre los escritores mexicanos que obtuvieron el galardón se encuentran Elena Poniatowska (La piel del cielo, 2001), Xavier Velasco (Diablo guardián, 2003), Jorge Volpi (Una novela criminal, 2018), Guillermo Arriaga (Salvar el fuego, 2020) y David Toscana (El ejército ciego, 2026).

Colombia cuenta con cuatro ganadores: Laura Restrepo (Delirio, 2004), Juan Gabriel Vásquez (El ruido de las cosas al caer, 2011), Jorge Franco (El mundo de afuera, 2014) y Pilar Quintana (Los abismos, 2021).
Perú tiene dos obras ganadoras: Abril rojo, de Santiago Roncagliolo (2006), y Cien cuyes, de Gustavo Rodríguez (2023).
Otro caso particular es el de Cristian Alarcón, ganador en 2022 con El tercer paraíso: nacido en Chile, desarrolló toda su carrera periodística y literaria en Argentina, país con el que se identifica profesionalmente y donde construyó su trayectoria. Su victoria puede contarse, según el criterio que se adopte, en el registro de cualquiera de los dos países.
En tres décadas, el Alfaguara pasó de ser un premio literario español a convertirse en una plataforma de proyección para la narrativa en español a escala global. La edición del aniversario lleva esa trayectoria a su expresión más concreta: una novela aún sin nombre, que ya tiene editores esperándola en seis países.
Fuente: Infobae