Un sismo de magnitud 4,3 se registró la noche del domingo 26 de julio. El movimiento telúrico fue sentido en diecisiete cantones de las provincias de Guayas, Bolívar y Los Ríos.
En Guayaquil, varias personas que descansaban se levantaron debido al sacudón. El epicentro se localizó a 9,59 kilómetros de Durán, informó la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
El informe señala que la intensidad del movimiento fue moderada en Guayaquil, Durán, Samborondón, Nobol y Pedro Carbo, todos en la provincia del Guayas.
En el resto de las localidades, la percepción fue catalogada como leve, sin que hasta el momento se hayan reportado afectaciones derivadas del evento.
Este sismo se produjo cerca de la zona de contacto entre las placas de Nazca y Sudamericana. Este contacto se encuentra a unos 60 kilómetros de profundidad bajo la zona norte de Guayaquil, lo cual es consistente con la profundidad focal del sismo calculada por el Instituto Geofísico.
El director del Instituto Geofísico, Mario Ruiz, explicó que el movimiento se localizó en la parte superior de la placa de Nazca, un poco más abajo de la zona de contacto entre las dos placas.
Indicó que este tipo de sismos se produce porque la placa oceánica se vuelve más frágil a mayor profundidad y es más susceptible a romperse. Desde hace algunos años se han detectado movimientos de este tipo bajo Guayaquil y el golfo de Guayaquil.
Generalmente, estos sismos no generan réplicas o producen pocas.
Ruiz señaló que, debido a la profundidad de estos movimientos, las ondas se atenúan, es decir, disminuyen su intensidad. Por ello, en la mayoría de los casos son percibidos por la población, pero no tienen la energía suficiente para causar daños, como podría ocurrir si su foco sísmico estuviera a pocos kilómetros de profundidad. (I)
Fuente: El Universo