El 20 de julio, la actriz Natalia Oreiro sorprendió a sus seguidores al publicar en Instagram las primeras imágenes de unas vacaciones que nadie esperaba: ella, su pareja y su hijo en la cima de Machu Picchu, con el Huayna Picchu recortándose entre las nubes al fondo. El mensaje que acompañó las fotos fue breve —“Feliz día de la amistad”, aludiendo a la celebración que tiene lugar en Uruguay y Argentina cada 20 de julio—, pero las imágenes hablaron por sí solas.
La artista que los peruanos recuerdan como Mily en ‘Muñeca Brava’ regresó al país 25 años después de su primera visita a la ciudadela inca. Su estadía duró casi una semana y se concentró en la región de Cusco. Las publicaciones de Oreiro no mostraron Lima ni ninguna otra urbe; su recorrido abarcó mercados, calles empedradas, animales, artesanías y textiles de la zona, además de los paisajes de la ciudadela.
El 25 de julio, ya de vuelta, compartió una segunda tanda de fotos y se despidió del país con palabras que rápidamente se esparcieron entre sus admiradores peruanos.
El reencuentro con Machu Picchu y una despedida que conmovió a sus seguidores
“Gracias hermoso Perú por estos días recorriendo tu generosa tierra y amable, culta y cálida gente. Tu historia y cultura son inigualables. Qué maravilla América Latina. Hace 25 años viajé a Cusco y Machu Picchu; poder regresar en familia fue un sueño”, escribió Oreiro al despedirse del país.
La publicación agrupó imágenes del mercado local, paisajes de la sierra y retratos de personas en las calles, una galería que sus seguidores interpretaron como una muestra de genuino interés por la cultura del lugar y no solo por el destino turístico. Los comentarios no se hicieron esperar.

“Muñeca Brava en Machu Picchu”, escribió uno de sus fans. “Gracias a ti por visitarnos, que la Pachamama te traiga todo lo que pediste”, respondió otro. Varios la invitaron a regresar y a explorar la selva peruana y las playas del norte, destinos que la actriz no alcanzó a visitar en esta ocasión.
Para musicalizar los videos de sus historias, Oreiro eligió ‘Intensamente’, de Los Saicos, banda peruana de culto de los años 60, un detalle que sus seguidores más atentos no pasaron por alto y que sumó otro motivo de celebración en los comentarios.
La primera publicación, la del 20 de julio en Machu Picchu, también generó una ola de reacciones. “Preciosa y estilosa hasta en la montaña”, comentó una usuaria. “Qué lugar con historia y energía, Naty. Qué país y qué belleza de gente. A disfrutarlo”, escribió otro seguidor. El cariño del público peruano hacia la actriz, latente desde hace casi tres décadas, se manifestó nuevamente con fuerza.

Looks con textiles andinos y una ciudadela como escenario
Además del valor simbólico del viaje, las imágenes de Oreiro en Machu Picchu generaron conversación por otro motivo: su forma de vestir. La actriz optó por un conjunto construido en capas que dialogaba con el paisaje y los textiles de la región. El eje del look fue un sombrero de fieltro verde lima con una cinta de diseño geométrico andino en tonos verde oscuro y blanco, con pequeños remaches dorados.
Sobre una camisa de lino celeste con bordados florales blancos y mangas amplias, sumó un chaleco rosa fucsia de estampado floral, un pañuelo lila con apliques bordados en rojo, verde y amarillo, y una pulsera roja en la muñeca. El calzado fue de trekking marrón, una elección práctica ante el terreno irregular de la ciudadela.
Otra foto del carrusel, más íntima, muestra a Natalia, Ricardo Mollo y Merlín Atahualpa de espaldas, sentados con los brazos entrelazados, con la ciudadela abriéndose abajo y el Huayna Picchu al fondo.

Atahualpa: un nombre que resuena distinto en el Perú
El nombre del hijo de Natalia Oreiro y Ricardo Mollo no pasó desapercibido entre el público peruano. El niño se llama Merlín Atahualpa Mollo, aunque con los años optó por usar únicamente el segundo nombre. Para los peruanos, Atahualpa es el último soberano del Tahuantinsuyo, el Imperio incaico, cuya captura y ejecución a manos de los conquistadores españoles marcó el fin del Estado inca y el inicio de la era colonial. El nombre lleva el peso de esa historia.
La razón detrás de la elección, sin embargo, es otra. Fue Ricardo Mollo, guitarrista y líder de la banda argentina Divididos, quien propuso el nombre en homenaje al folklorista argentino Atahualpa Yupanqui, figura fundamental de la música popular rioplatense. A Oreiro también le gustaba el nombre y sintió que reflejaba la identidad del niño. El primer nombre, Merlín, también fue elección de Mollo: fue el primer personaje que vio en una película del Rey Arturo durante su niñez.
‘Muñeca Brava’ y una carrera que no se detuvo
Natalia Oreiro tiene 49 años y lleva más de tres décadas en el espectáculo. Su nombre se grabó en la memoria del público latinoamericano a finales de los años noventa gracias a la telenovela ‘Muñeca Brava’, producción argentina en la que interpretó a Mily, una joven de barrio que conquista el corazón de Ivo.

La serie la convirtió en una figura de alcance internacional: fue igualmente popular en Uruguay, Argentina y en mercados tan distantes como Rusia, donde llegó a actuar en la fiesta de un magnate fascinado con su trabajo. Desde entonces, Oreiro protagonizó una serie de producciones televisivas de éxito en Argentina: ‘Kachorra’ (2002), ‘El deseo’ (2004), ‘Sos mi vida’ (2006), ‘Patito feo’ (2008) y ‘Solamente vos’ (2013), entre otras.
En cine se destacó en ‘Cleopatra’ (2003), ‘Mis Tacuarembó’ (2010) y ‘Gilda, no me arrepiento de este amor’ (2016). Su carrera más reciente incluye ‘La mujer de la fila’, producción con la que volvió a captar la atención del público regional, entre otras producciones.
Fuente: Infobae