Vivimos en una era de inmediatez donde la ortografía parece haber perdido terreno. Sin embargo, redactar textos coherentes y libres de errores sigue siendo una habilidad valiosa en cualquier ámbito.
En el entorno laboral, escribir correctamente proyecta las capacidades y conocimientos de una persona. Ayuda a forjar una imagen positiva, haciendo que el profesional luzca más serio y confiable. Por el contrario, los errores ortográficos y de sintaxis pueden generar una percepción negativa, haciendo parecer al autor descuidado o poco preparado.
Además, la capacidad de elaborar un texto bien redactado refleja la personalidad, demostrando interés por construir un puente de comunicación sólido con los interlocutores.
Escribir bien no es tarea sencilla, requiere práctica y conocimiento de las estructuras de la lengua. La lectura constante es un gran aliado para enriquecer el vocabulario.
En este contexto, la Real Academia Española (RAE) es la institución más relevante para la regularización lingüística. Su labor incluye la promulgación de normas que fomentan la unidad idiomática del mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), entidad sin fines de lucro que promueve el buen uso del español en los medios, colabora con la RAE. En su sitio web publica constantemente recomendaciones para ayudar a los ciudadanos a resolver dudas sobre escritura correcta, uso de expresiones y otros temas.
Uso correcto de ‘dar de sí’
En la expresión dar de sí, que suele aparecer como no dar más de sí, lo adecuado es que el pronombre sí varíe según la persona: doy de mí, das de ti.
No obstante, en los medios se encuentran frecuentemente frases incorrectas como:
«En ocasiones, sientes que no das más de sí»
«El agotamiento de no llegar a tiempo es físico, pero también emocional, porque tienes la sensación de que no das más de sí»
«Tener la sensación de que no das más de sí no es algo que te ocurra solo a ti»
Según el Diccionario del estudiante, la locución dar de sí se emplea con el sentido de ‘tener rendimiento’ y se aplica tanto a cosas como a personas. En este último caso, si el sujeto es primera o segunda persona del singular, lo apropiado es usar el pronombre reflexivo correspondiente a esa persona, y no mantener la forma sí, como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
Ese mismo diccionario señala que no es común usar tal construcción con primera persona del plural (nosotros) o segunda del plural (vosotros).
Por tanto, las frases anteriores deberían escribirse así:
«En ocasiones, sientes que no das más de ti»
«El agotamiento de no llegar a tiempo es físico, pero también emocional, porque tienes la sensación de que no das más de ti»
«Tener la sensación de que no das más de ti no es algo que te ocurra solo a ti»
Lo mismo aplica para otras expresiones como volver en sí o estar fuera de sí, donde conviene emplear el pronombre correspondiente a la persona: He vuelto en mí, Estás fuera de ti, etc.
¿Cuál es el papel de la RAE?

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.
Sus estatutos más recientes (actualizados en 1993) establecen que su función principal es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se concreta en la política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), fundada en México en 1951.
Actualmente, la RAE está compuesta por 46 académicos, incluidos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Una crítica recurrente a la RAE es su resistencia a reconocer palabras o expresiones surgidas entre las generaciones más jóvenes, especialmente a raíz de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
No obstante, en 2020 la Academia lanzó el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas sobre su uso. Allí se incluyen neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.
La información del Observatorio es provisional, ya que no está contemplada en las obras académicas, por lo que puede modificarse con el tiempo, pero su inclusión no implica una aceptación definitiva de su uso.
Fuente: Infobae