Las Fuerzas Armadas de Irán lanzaron una advertencia clara este domingo: el conflicto en Medio Oriente se extenderá a nuevas zonas si Estados Unidos retoma sus ataques contra la república islámica. La declaración se produce justo antes de la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Washington.
“Creo que si los estadounidenses vuelven a caer en el engaño de los sionistas, o se alinean con ellos e insisten en continuar la guerra, particularmente mediante ataques aéreos, geográficamente esta se expandirá aún más”, afirmó el portavoz del ejército, Mohammad Akraminia, en declaraciones a la televisión estatal.
Akraminia señaló que el conflicto ya alcanzó el estrecho de Bab el Mandeb, en la entrada del mar Rojo, haciendo referencia al incremento de las hostilidades entre los rebeldes hutíes de Yemen —respaldados por Teherán— y Arabia Saudita. “El alcance de nuestras operaciones ahora abarca toda la región, desde las bases estadounidenses en Jordania hasta los países a lo largo del Golfo Pérsico”, agregó.
El vocero describió la situación actual para Estados Unidos en Medio Oriente como “difícil e inestable” y sostuvo que Washington está buscando “una nueva estrategia”. “Estamos preparados para cada una de las opciones y escenarios que parecen probables”, concluyó.
Una pausa frágil tras trece noches de bombardeos

El anuncio llega después de que el ejército iraní confirmara que cesó los ataques contra países vecinos desde hace dos días, en respuesta a la interrupción de los bombardeos estadounidenses. “Las dos últimas noches, los estadounidenses detuvieron sus ataques. Como nuestra estrategia está esencialmente basada en la respuesta, también hemos interrumpido nuestras operaciones”, explicó Akraminia.
Estados Unidos había mantenido bombardeos nocturnos consecutivos durante casi dos semanas antes de la pausa, en el marco de una guerra que cumplirá cinco meses el martes. El presidente Donald Trump amenazó con más ataques, pero también insistió en que las negociaciones continúan, mientras desestima las preocupaciones de que el alza de los precios de la gasolina vinculada al conflicto pueda perjudicar a los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre.
Consultado el viernes sobre su estrategia de salida, Trump planteó dos caminos: “Pueden simplemente seguir haciendo exactamente lo que estamos haciendo y desmantelarlos pieza por pieza (…) O podemos negociar con ellos, que es lo que también estamos haciendo ahora mismo”. El mandatario dijo no creer que Irán esté “listo todavía” para un acuerdo, aunque sostuvo que Teherán se muestra “cada vez más serio” con el paso de los días.
La incógnita de Israel y la diplomacia con Omán
Israel, que inició la guerra junto a Estados Unidos el 28 de febrero, ha estado ausente de los renovados ataques estadounidenses tras el cierre de facto iraní del estrecho de Ormuz, corredor por el que normalmente circula el 20% del petróleo mundial. Michael Singh, del Washington Institute for Near East Policy, señaló a la agencia AP que esa ausencia “puede indicar a los iraníes que buscamos limitar el conflicto”, aunque advirtió que la visita de Netanyahu a Washington la próxima semana añade incertidumbre.
En paralelo, Teherán informó avances en las conversaciones con Omán sobre mecanismos para garantizar la navegación segura por Ormuz. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, indicó que hubo varias rondas de reuniones técnicas el viernes y el sábado, aunque no se registraron cambios en el tráfico marítimo por la zona.
Un funcionario regional involucrado en la mediación dijo que la pausa en los ataques constituye una “señal positiva” para los esfuerzos de desescalada, y que las partes negocian que Irán gestione el tránsito por el estrecho con menos restricciones para los buques.
Fuente: Infobae