La cifra de evacuados por los incendios forestales en España sigue en aumento. Durante el fin de semana, más de 67.000 personas abandonaron sus hogares, y en pocas horas la cifra se elevó a casi 88.000. La Comunidad de Madrid enfrenta uno de los incendios más peligrosos de su historia, mientras que la provincia de Ávila se suma a la emergencia con nuevas llamas. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, la superficie quemada en lo que va del año asciende a 114.796 hectáreas, cinco veces más que en el mismo período del año anterior.
La magnitud de la catástrofe ha activado los mecanismos de emergencia nacional y ha llevado al Gobierno a solicitar ayuda internacional. Italia y Grecia enviaron cuatro aviones Canadair, mientras que la Unión Europea coordina el apoyo y pone a disposición el sistema Copernicus. La tecnología espacial se ha vuelto indispensable. Según la portavoz comunitaria de Protección Civil, Anna-Kaisa Itkonen,
“las imágenes de los satélites de Copérnico están apoyando la respuesta sobre el terreno”.

Ante la gravedad de la situación, el Gobierno español activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil para obtener recursos adicionales de sus socios comunitarios. Copernicus se ha consolidado como una herramienta esencial en la gestión de crisis ambientales, ofreciendo autonomía tecnológica europea y acceso inmediato a datos de alta calidad. En lo que va de 2026, España ha registrado 29 grandes incendios forestales, muy por encima de la media de la última década.
¿Qué es Copernicus y cómo funciona?
Copernicus es el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, gestionado por la Comisión Europea junto con la Agencia Espacial Europea (ESA) y otras instituciones. Su objetivo es proporcionar acceso completo, libre y abierto a información basada en imágenes satelitales y datos recogidos por sensores terrestres, marítimos y aéreos. Gracias a este sistema, la evolución de los incendios puede monitorearse casi en tiempo real y en grandes extensiones, facilitando información crucial para la toma de decisiones.
El programa se estructura en tres componentes: los servicios de información, el componente espacial y el acceso a datos in situ. Los servicios abarcan vigilancia atmosférica, terrestre, marina, cambio climático, gestión de emergencias y seguridad. El componente espacial garantiza observaciones constantes desde el espacio, mientras que los datos in situ permiten validar y complementar la información satelital. Los datos y productos de Copernicus están disponibles de forma gratuita para autoridades públicas, responsables políticos, empresas, centros educativos y organizaciones sin ánimo de lucro.
El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), integrado en Copernicus, realiza estimaciones de la superficie arrasada mediante metodología basada en imágenes satelitales. Estas cifras pueden diferir de las oficiales debido a los distintos métodos de medición, pero reflejan la gravedad de la situación y la importancia de contar con herramientas tecnológicas para la vigilancia y prevención.
Fuente: Infobae