Cómo fue el desafiante regreso de astronautas a la Tierra tras 241 días en la Estación Espacial Internacional

El astronauta estadounidense Chris Williams tocó tierra este domingo después de una misión de 241 días a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI). Lo acompañaron los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev.

La cápsula Soyuz MS-28 descendió con paracaídas y aterrizó al sureste de Dzhezkazgan, en Kazajistán, a las 15:27 hora local. Según la NASA, el desacople de la estación ocurrió a las 2:03.

Este regreso marcó el final de una estadía de más de ocho meses, combinando experimentos científicos, mejoras tecnológicas y tareas logísticas, informaron las autoridades espaciales estadounidenses.

Un viaje de miles de órbitas y kilómetros

La NASA destacó que Williams y su tripulación completaron 3.856 órbitas alrededor del planeta y recorrieron más de 164 millones de kilómetros.

Chris Williams vuelve a la Tierra tras 241 días en la Estación Espacial Internacional (REUTERS)

La misión se centró en la investigación avanzada en salud, la producción de materiales innovadores y el fortalecimiento de la infraestructura orbital.

El aterrizaje asistido por paracaídas concluyó un viaje que comenzó el 27 de noviembre de 2025, con desafíos técnicos y científicos para la tripulación internacional.

La NASA subrayó que el procedimiento de desacoplamiento y retorno se desarrolló según el protocolo, con un descenso controlado que permitió el rescate rápido de los astronautas en territorio kazajo.

Investigación contra el cáncer en el espacio

Uno de los ejes de la misión fue el desarrollo de investigaciones orientadas al tratamiento del cáncer. Según reportes de la NASA, Williams trabajó en estudios sobre materiales inspirados en el ADN, que bajo condiciones de microgravedad pueden formarse de manera más uniforme.

Estos avances buscan terapias capaces de penetrar tumores sólidos, permanecer más tiempo en el organismo y liberar medicamentos de forma controlada.

La NASA reporta 3.856 órbitas y más de 164 millones de kilómetros recorridos (REUTERS)

El astronauta también participó en experimentos con cristales de proteínas, fundamentales para la creación de nuevas fórmulas farmacéuticas, incluyendo una terapia oral experimental contra el cáncer.

De acuerdo con la NASA, la fabricación de estos cristales en el espacio podría optimizar la preparación de medicamentos y facilitar el desarrollo de tratamientos más eficaces.

Semiconductores y control de microorganismos

La misión incluyó el cultivo de cristales semiconductores en microgravedad, una tecnología que, según la NASA, permite obtener estructuras de mayor tamaño y uniformidad que en la Tierra. Estos materiales tienen potencial para mejorar computadoras de altas prestaciones, inteligencia artificial y dispositivos médicos.

La misión concentra investigaciones biomédicas vinculadas con terapias contra el cáncer (REUTERS)

Además, la tripulación realizó ensayos con luz ultravioleta para impedir la formación de biopelículas microbianas. Estas colonias de microorganismos pueden obstruir sistemas de agua y dañar equipos vitales en la estación.

El objetivo es mantener las superficies limpias y reducir el uso de desinfectantes químicos durante misiones prolongadas, según los informes de la NASA.

Williams realizó dos caminatas espaciales. En junio, ayudó a reparar el brazo robótico Canadarm2, utilizado para capturar naves de carga y desplegar experimentos. En marzo, contribuyó a preparar la plataforma orbital para la instalación de nuevos paneles solares IROSA.

Los estudios en microgravedad impulsan materiales inspirados en el ADN y cristales de proteínas (REUTERS)

La NASA informó que estos paneles permitirán aumentar la generación de energía de la estación en aproximadamente un 30%, fortaleciendo las operaciones diarias y la capacidad de investigación científica en la órbita baja terrestre.

Logística, muestras biológicas y el camino a casa

La tripulación también intervino en tareas logísticas esenciales. Junto con el astronauta Jack Hathaway, Williams capturó la nave de carga Cygnus XL de Northrop Grumman, que entregó cerca de 5.000 kilogramos (11.000 libras) de provisiones, entre alimentos frescos, equipos de soporte vital y material para experimentos.

La tripulación prueba semiconductores con estructuras más grandes y uniformes que en la Tierra (REUTERS)

Durante su estadía, Williams operó un congelador especial donde se almacenaron muestras biológicas a temperaturas ultrabajas. Según la NASA, estas muestras, como sangre y orina, serán fundamentales para analizar el impacto de los vuelos espaciales prolongados en el cuerpo humano y proteger la salud de futuras misiones a la Luna o Marte.

Tras el aterrizaje, Williams, Kud-Sverchkov y Mikaev fueron sometidos a controles médicos y trasladados en helicóptero a Karaganda, donde equipos de recuperación de la agencia espacial los recibieron.

Williams abordaría posteriormente un avión de la NASA con destino al Johnson Space Center en Houston, donde continuará su proceso de readaptación a la gravedad terrestre.

La Estación Espacial Internacional mantiene desde hace más de 25 años una presencia humana ininterrumpida en órbita. Según la NASA, este laboratorio impulsa el avance científico, la experimentación tecnológica y la preparación de misiones de larga duración en el marco del programa Artemis y los planes de exploración de Marte.

Fuente: Infobae

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