Enzima revolucionaria podría revertir el envejecimiento celular

Un equipo de investigadores ha desarrollado un método innovador para revertir la acumulación de compuestos relacionados con el envejecimiento, según un estudio publicado recientemente.

El mismo proceso químico que dora un pastel al hornearse también afecta las células del cuerpo humano. Con el paso de los años, los tejidos, expuestos constantemente a 37 grados Celsius, acumulan compuestos denominados productos finales de glicación avanzada (AGE, por su sigla en inglés). Estos se forman cuando los azúcares interactúan con proteínas y grasas en el torrente sanguíneo. La acumulación de AGE es un marcador distintivo del envejecimiento, ya que vuelve tejidos como el colágeno rígidos y pegajosos, generando inflamación que puede derivar en enfermedades cardiacas, daño ocular, enfermedades renales y diabetes.

El 16 de julio, la revista Nature Communications publicó un estudio que describe un enfoque novedoso: los científicos crearon una enzima capaz de eliminar de los tejidos humanos uno de los AGE más comunes, logrando retroceder el reloj incluso después de que estos compuestos se hayan instalado en el cuerpo. Esta limpieza podría reparar tejidos y hacer que las células actúen como si fueran más jóvenes.

«Es un pequeño paso en una dirección más amplia, porque el envejecimiento es muy complicado», afirmó Aaron Cravens, cofundador y director ejecutivo de Revel Pharmaceuticals, empresa que desarrolló la nueva enzima y autor principal del estudio. «Creo que es la primera vez que alguien en el campo ha demostrado a nivel estructural que de verdad se pueden revertir algunos de estos cambios».

Hasta ahora, muchos esfuerzos para tratar el envejecimiento se centraban en las células, que pierden gradualmente su capacidad de reparación y división. Sin embargo, se había prestado menos atención al envejecimiento de las estructuras tisulares de larga duración, como el colágeno, cuya vida media es de aproximadamente 15 años.

Los AGE y su relación con el envejecimiento son conocidos desde hace décadas. John Baynes, bioquímico jubilado de la Facultad de Medicina Floyd de la Universidad de Carolina del Sur, que no participó en el estudio, explicó: «Se acumulan en las proteínas de los tejidos como si fuera óxido». Añadió que los intentos previos por crear fármacos que inhiban las reacciones químicas que generan AGE no habían tenido «absolutamente ningún éxito».

Baynes calificó el nuevo hallazgo como «una especie de proeza de las técnicas modernas de bioquímica y biología molecular». «Demostrar que la dichosa enzima funcionaba en proteínas reales aisladas de tejidos reales es un trabajo verdaderamente excelente», agregó.

El equipo de Cravens partió de una hipótesis: dado que el tejido humano se recicla en la biosfera tras la muerte, debe existir una forma natural de disolver estos compuestos, pese a su extrema durabilidad. Para encontrarla, recurrieron a enzimas de microbios, agentes de la descomposición.

Utilizando software de inteligencia artificial, analizaron las secuencias de ADN de más de 50.000 microbios y calcularon las estructuras enzimáticas que cada código genético produciría. Tras reducir los resultados a varios candidatos capaces de escindir los AGE del tejido humano, encontraron uno y lo modificaron mediante ingeniería para hacerlo más eficiente. Luego de varios ciclos de evolución guiada, la nueva enzima, denominada CMLasa, demostró ser altamente efectiva para eliminar AGE de muestras de tejido humano.

«En el caso más extremo, tomamos piel humana de 70 años y devolvimos los niveles a los de una persona de 30 años», afirmó Cravens.

Los investigadores planean probar la enzima para tratar enfermedades oculares, incluyendo varias asociadas con la diabetes, que surgen cuando los AGE se acumulan en los tejidos de la retina y el cristalino. En teoría, la CMLasa podría aplicarse periódicamente o incluso una sola vez para limpiar la acumulación inflamatoria subyacente a estas afecciones.

Michael C. Jewett, bioingeniero de la Universidad de Stanford que no participó en el estudio, expresó: «Me entusiasmó mucho este artículo. Aún no es una solución clínica, pero esta prueba de concepto abre la puerta a posibles nuevas soluciones terapéuticas para la longevidad».

Si el enfoque funciona en un entorno clínico, podría aplicarse a muchas afecciones relacionadas con los AGE, como mejorar la elasticidad del colágeno en la piel o restaurar la función renal o cardiovascular.

Jewett concluyó: «Este estudio fue una clase magistral sobre cómo diseñar una enzima mediante ingeniería. Creo que hay un potencial tremendo y sin explotar en esta clase de proteínas para tratar numerosas enfermedades humanas».

K. R. Callaway, reportera de ciencia y parte de la generación 2026-27 de Times Fellowship, es la autora original del reportaje.

Fuente: Infobae

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