Barco vikingo usado en filme de Nolan regresa dañado y genera disputa

Lo que comenzó como un sueño para una pequeña asociación cultural sueca terminó convertido en un dolor de cabeza. Un histórico barco vikingo, construido por voluntarios, fue cedido para participar en La Odisea, la esperada cinta de Christopher Nolan. Pero el orgullo inicial se ha desvanecido ante una factura de 6.000 dólares que, según los propietarios de la embarcación, nunca fue saldada.

Del otro lado, Universal Pictures desmiente categóricamente esta versión y afirma que todos los pagos relacionados con el barco fueron efectuados en su totalidad.

El centro de la controversia es el Glad av Gillberga, una réplica exacta de un barco vikingo de unos 18 metros de eslora, propiedad del Centro Vikingo de Värmland, una organización sin fines de lucro en el centro de Suecia. Desde finales de los años 90, esta nave ha servido para fines educativos, excursiones escolares y demostraciones de navegación de la era vikinga.

De acuerdo con The New York Times, todo arrancó a finales de 2024, cuando una firma llamada Charlie’s Tale Limited contactó al centro para alquilar el barco. En ese momento, la producción mantenía un fuerte hermetismo y solo se conocía el nombre en clave del proyecto.

Peter Olausson, presidente del Centro Vikingo de Värmland, aceptó la oferta sin titubear. Para una organización de ese tamaño, recibir una invitación para participar en una producción de Hollywood era algo extraordinario.

El Glad av Gillberga fue construido con técnicas tradicionales y desde 1998 forma parte del Centro Vikingo de Värmland, en Suecia. (Credit: Peter Olausson)

Meses después, descubrirían que Charlie’s Tale era una subsidiaria de Universal Pictures y que el misterioso proyecto era, en realidad, La Odisea, la adaptación de Nolan del poema épico de Homero, protagonizada por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway y Zendaya.

Aunque la historia transcurre en la Antigua Grecia, la producción requirió varias naves de estilo vikingo para representar parte de la flota de Odiseo durante su travesía.

Según Olausson, el contrato estipulaba que la productora debía devolver la embarcación “en buenas condiciones” y que debía “reemplazar o reparar cualquier daño” ocurrido durante el rodaje, exceptuando el “desgaste razonable”.

Los desperfectos señalados por los propietarios

El barco estuvo aproximadamente seis meses al servicio de la producción durante el rodaje en el Mediterráneo. Al regresar a Suecia, los responsables del centro detectaron varias averías. Olausson detalló al NYT que la nave presentaba una grieta en el casco, parte del aparejo debía ser reemplazado y necesitaba una pintura urgente. En su entrevista con The Guardian, el directivo también mencionó daños en la popa y en el mástil.

Antes de participar en la producción de Hollywood, la embarcación había realizado travesías por el mar del Norte, el Báltico y Canadá. (Credit...Peter Olausson)

Las reparaciones fueron ejecutadas por los propios voluntarios del centro vikingo. En diciembre de 2025, Olausson envió una factura por aproximadamente 6.000 dólares a Neil Andrea, su contacto en Charlie’s Tale, quien según The New York Times también aparece como coordinador marítimo de La Odisea en IMDb.

El dirigente explicó que ese monto cubría únicamente el costo de los materiales usados en la restauración. La asociación decidió no cobrar las horas de trabajo de sus voluntarios.

En el correo adjunto a la factura, Olausson indicó que incluso había reducido el reclamo de 9.000 a 6.000 dólares, con la esperanza de que el asunto quedara “resuelto antes de Navidad”.

Más de un año después, los responsables del Centro Vikingo de Värmland insisten en que el pago nunca se realizó.

“Solo estamos cobrando el costo de los materiales, no la mano de obra”, declaró Olausson a The Guardian. “Por supuesto Universal puede permitirse estos 6.000 dólares. Nos sentimos olvidados”.

“El acuerdo era que nosotros lo repararíamos y recibiríamos el reembolso económico”, afirmó al periódico británico.

Olausson también explicó a The New York Times que la demora en las reparaciones impidió usar el barco durante parte del verano, lo que redujo los ingresos del pequeño centro vikingo. Asimismo, reconoció que no sabe cuál es el procedimiento adecuado para reclamar el dinero pendiente y que acudir a los medios fue la única vía que encontró para intentar resolver la situación.

Para la asociación, integrada por unos 200 miembros, la suma reclamada es significativa, aunque diminuta frente al presupuesto de una superproducción de Hollywood.

Los responsables del centro sueco sostienen que el barco regresó con una grieta en el casco y otras reparaciones pendientes.

La postura del estudio

Universal Pictures respondió a las acusaciones y aseguró que sus registros contradicen por completo la versión de la asociación sueca.

En un comunicado enviado a los medios, una portavoz del estudio afirmó: “Nuestros registros muestran que todas las facturas relacionadas con el Glad av Gillberga se pagaron en su totalidad, incluidas las reparaciones”.

La representante añadió que “el estudio y la producción se han comunicado con la asociación para aclarar cualquier malentendido”.

Hasta ahora, ninguna de las partes ha presentado documentación adicional que permita esclarecer la discrepancia entre ambas versiones.

La controversia surge mientras la película disfruta de un exitoso paso por los cines. Según Forbes, tras recaudar 263,7 millones de dólares en su primer fin de semana, La Odisea alcanzó los 363,6 millones de dólares en taquilla mundial hasta el jueves, y las proyecciones indican que superará los 400 millones durante su segundo fin de semana de exhibición.

Fuente: Infobae

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