Reviven la moda del siglo XIX con moldes antiguos y costura artesanal

En Argentina, un grupo de cinco mujeres dedica su tiempo libre a la recreación histórica de la moda y las costumbres del siglo XIX, específicamente entre los años 1790 y 1916. La Sociedad Victoriana Augusta Argentina trabaja de manera voluntaria, investigando fuentes originales y confeccionando cada prenda siguiendo fielmente moldes y materiales de la época.

Las protagonistas de esta iniciativa son Verónica Cicchi, Mayra Franco Falconieri, Matilde Cloutet, Rocío Mosconi y Evangelina Ledesma Bussoli. En una entrevista, compartieron cómo su pasión por la historia se convierte en una práctica colectiva que acerca el pasado al presente, permitiendo comprender el significado social de la indumentaria femenina.

Cada integrante representa una década específica y una identidad propia. Cicchi se ubica en 1840, Franco Falconieri en 1810, Cloutet en 1860, Mosconi en 1900 y Ledesma Bussoli en 1912. Todas investigan a fondo la moda, la ropa interior, los accesorios y los rituales de cada periodo histórico.

Además de su labor investigativa, participan en actividades culturales, colaboran con museos y abren sus eventos al público. La recreación histórica va más allá del vestuario: busca transmitir cómo las mujeres vivieron, se movieron y desafiaron los límites sociales en distintos momentos de la historia argentina.

La Sociedad Victoriana Augusta reúne actualmente a quince miembros, en su mayoría mujeres. El grupo está abierto a nuevas integrantes y promueve la recreación como una forma de aprender y compartir la historia en primera persona.

Reconstrucción del siglo XIX

Nosotras somos la Sociedad Victoriana Augusta Argentina. Nos dedicamos a la recreación histórica. Básicamente recreamos el siglo XIX, empezando con la Revolución Francesa y terminando con el fin de la Primera Guerra Mundial, que son los dos grandes quiebres sociales”, explicó Verónica Cicchi.

La metodología es rigurosa: “Antes de hacernos las ropas investigamos el periodo que vamos a recrear. Del periodo pasamos a investigar los moldes, la ropa que se usaba y de ahí nos hacemos nuestra propia ropa”, detalló Cicchi.

Cicchi confeccionó prendas a mano y seleccionó materiales originales. “Los moldes no eran tan difíciles. Capaz lo que es difícil es conseguir las telas, eso sí. Este es un traje de un molde de 1840”, afirmó. La integrante enfatizó la autenticidad: “No solo tenemos lo que se ve por afuera, sino la ropa interior de cada época”.

El proceso sigue una rutina precisa: “Desde los calzones hasta el camisón, los enaguas, el corsé y la ropa que va abajo del vestido”. Cicchi señaló que la recreación permite entender las limitaciones de cada periodo: “Cuanto menos sintético tiene, es más fácil de lavar, porque lo tirás en el lavarropa de esta época en la que viven ustedes”.

La recreación histórica del grupo abarca desde la Revolución Francesa hasta el fin de la Primera Guerra Mundial como marco de los cambios sociales del siglo XIX (Captura de video)

La moda y las mujeres en 1810

Mayra Franco Falconieri encarna la moda de la Revolución de Mayo. “Yo soy la verdadera dama antigua. Nosotras somos las damas antiguas con el vestido con corte imperio. Debajo tengo como un camisón. Después de eso viene un stay, que es como una especie de corsé, pero no tan rígido. Cortito acá, porque lo que se buscaba era realzar el busto, entonces es lo que te da la línea”, contó.

El grupo investiga la relación entre la vestimenta y el género. “Los calzones formaban parte de la vestimenta masculina. Entonces, fue toda una revolución para que las mujeres empezaran a usar eso. Empezaron las más modernas, las más atrevidas a usar el calzón, que era un simple pantalón”, explicó Falconieri.

La vida cotidiana en 1860

Por su parte, Matilde Cloutet representa la década de 1860. “Ya el miriñaque es diferente a los que más conocemos. Mi miriñaque, a diferencia del más tradicional, no es cilíndrico, no es centrado, que es por ahí el que se ve más en casamientos y cumpleaños de 15, sino que está desplazado hacia atrás. Yo sí uso calzones”, dijo jocosa.

Verónica Cicchi explicó que la indumentaria de 1840 incluye ropa interior de época, corsé, enaguas y vestidos realizados a partir de moldes originales (Captura de video)

Cloutet confecciona prendas originales: “Mis calzones, si bien no son de 1850, son originales de 1900. Se usan las medias tejidas, las ligas todavía eran simples cintas o cintas bordadas. Tengo también debajo del miriñaque, del calzón, tengo la enagua, como usamos todas”.

La recreadora destacó la infancia y la adolescencia en la historia del vestir: “Cuando en la adolescencia, en cualquiera de las épocas y hasta entrado el siglo, mitad del siglo veinte, siempre eran pequeños adultos. Entonces, no había como hoy ropa de niños, sino que vestían como adultos con detalles, como las faldas más cortas”.

El siglo XX y la transformación de la moda

Rocío Mosconi y Evangelina Ledesma Bussoli investigan los cambios de la moda en 1900 y 1912. Mosconi explicó: “Ella tiene, para la época victoriana, que realmente, si bien la reina Victoria fallece a principios del 1900, se extiende la moral victoriana en varios años más, las faldas tenían una medida exacta para cada edad”.

Mosconi describió la evolución de las prendas: “La moda de 1830 es una falda, ya empieza a ahuecarse con enaguas, pero se ven los pies y los tobillos. En esa época, llegaron a usar hasta catorce enaguas. Con ese peso, que por suerte amortiguaba el corsé, se trata de buscar una solución y es volver a la moda del panier, que era el ovalado de María Antonieta, por ejemplo, y crean el midiniaque”.

Ledesma Bussoli narró los cambios de la silueta femenina: “Ella está vestida de 1912. De la época del Titanic. Es una figura más estilizada. El corsé ya no tiende a marcar la cintura, sino a hacerla toda más estilizada”. Detalló el uso de accesorios: “En esta época el sombrero era el detalle”.

La sociedad comparte eventos en redes sociales, colabora con museos y propone la recreación como una herramienta para conocer, transmitir y vivir la historia argentina desde la experiencia personal.

Fuente: Infobae

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