Chip Neuralink permite controlar sillas de ruedas con el pensamiento

Una persona con parálisis logró controlar el movimiento de una silla de ruedas motorizada exclusivamente mediante su actividad cerebral, gracias a un chip desarrollado por Neuralink, la compañía fundada por Elon Musk en 2016. El nuevo avance de su ensayo clínico PRIME fue presentado en un video difundido el 24 de julio.

En la grabación, participantes con parálisis consiguieron dirigir y ajustar sillas de ruedas a través de señales neuronales, eliminando por completo la necesidad de controles manuales.

El sistema se basa en el implante cerebral N1, colocado en la corteza motora, la región encargada de planificar los movimientos voluntarios. El chip tiene 23 milímetros de diámetro, un tamaño similar al de una moneda de un cuarto de dólar estadounidense. Gracias a él, los usuarios pueden avanzar, retroceder, girar y modificar la posición del asiento de la silla, todo a partir de su voluntad.

Neuralink Corp. destacó que este avance constituye un paso significativo en la aplicación de interfaces cerebro-computadora en la vida cotidiana de personas con movilidad reducida. «Hemos explorado cómo los participantes del ensayo pueden controlar una silla de ruedas motorizada con la mente«, señaló la empresa en su comunicado oficial.

Cómo funciona el control telepático

El implante N1 contiene 1.024 electrodos repartidos en más de 100 hilos ultrafinos, cada uno más delgado que un cabello humano. Estos hilos se insertan en el cerebro mediante un robot quirúrgico especializado, diseñado para minimizar daños en el tejido cerebral.

Aunque los pacientes no pueden mover sus extremidades, las neuronas vinculadas al movimiento continúan generando señales eléctricas. El chip registra esa actividad en tiempo real y un modelo de aprendizaje automático la traduce en órdenes digitales.

El sistema interpreta esas señales para mover un cursor virtual en la pantalla de una computadora. Ese cursor, a su vez, se convierte en instrucciones que la silla de ruedas reconoce como comandos de movimiento. El usuario puede avanzar, retroceder, girar o modificar la posición del asiento simplemente al imaginar la acción. Durante las pruebas, los participantes navegaron por pasillos internos y caminos exteriores guiándose mediante una cámara instalada en la silla.

El sistema traduce la actividad cerebral en comandos que la silla de ruedas reconoce al instante.

Seguridad y control en el uso

Para garantizar la seguridad, el sistema está diseñado para que el cursor virtual regrese automáticamente a una posición central si el usuario relaja la concentración, lo que provoca que la silla desacelere y se detenga gradualmente. Esto evita desplazamientos no deseados en caso de pérdida de atención.

La interfaz permite que el movimiento del cursor determine la dirección y velocidad de la silla: «Mover el cursor hacia arriba desplaza la silla hacia adelante; hacia abajo, la hace retroceder; a la izquierda y derecha, dirige el giro«, explicó Neuralink Corp. Cuanto más aleja el usuario el cursor del centro, mayor es la velocidad alcanzada.

Estado de avance y proyección futura

El video difundido corresponde al estudio PRIME, iniciado en enero de 2024. Noland Arbaugh fue el primer paciente humano en recibir el implante Telepathy de la compañía. Hasta el 22 de junio, la empresa informó que 26 personas en el mundo habían recibido el chip N1.

Participantes del ensayo PRIME dirigieron sillas de ruedas sin emplear controles manuales. (Neuralink/YouTube)

Reportes anteriores indicaron que, a principios de año, existían 21 pacientes implantados en cuatro países y que una investigación paralela en el Reino Unido, denominada GB PRIME, sumaba siete pacientes en mayo de 2026.

Neuralink Corp. subrayó que, pese al progreso, el dispositivo todavía se considera experimental. El chip N1 no cuenta con aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, y la empresa remarcó que se requieren más pruebas antes de avanzar hacia una eventual comercialización.

La demostración reciente ofrece una visión de las posibilidades que brindan las interfaces cerebro-computadora en el campo de la rehabilitación y asistencia. Para personas con parálisis, tecnologías como las de Neuralink Corp. podrían representar una alternativa para recuperar independencia en su movilidad, aunque aún se encuentran bajo investigación y evaluación regulatoria.

Fuente: Infobae

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