Este jueves, los seis aspirantes a secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se reúnen en el Salón de la Asamblea General para un debate, a pocos días del inicio formal del proceso de selección de quien ocupará uno de los cargos más influyentes del planeta.
La jornada, que no cuenta con un favorito definido y enfrenta cierta falta de entusiasmo entre los miembros, durará 90 minutos durante los cuales los candidatos responderán preguntas de diplomáticos, personal de la ONU y representantes de la sociedad civil. El evento arranca a las 17:00 (21:00 GMT) y será transmitido por Bloomberg.
Los competidores son Rafael Grossi (Argentina), Michelle Bachelet (Chile), María Fernanda Espinosa (Ecuador), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) y Macky Sall (Senegal). Todos buscan suceder al saliente Antonio Guterres.
El próximo 30 de julio, los 15 miembros del Consejo de Seguridad realizarán una primera votación a puerta cerrada y anónima para mostrar sus preferencias. Luego vendrán más rondas hasta que un aspirante consiga nueve votos y evite el veto de los cinco miembros permanentes. El elegido será enviado a la Asamblea General para su nombramiento oficial, y asumirá el cargo el 1 de enero de 2027.

La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, declaró:
«Este foro abierto de la ONU brindará una oportunidad única para conocer las ideas, las prioridades y la visión de liderazgo de los candidatos a uno de los puestos más importantes del mundo».
Baerbock agregó:
«En un mundo cada vez más fragmentado, las Naciones Unidas necesitan no solo un administrador jefe excepcional que adapte la organización al siglo XXI, sino también el liderazgo y la integridad de alguien dispuesto a defender con firmeza la Carta de las Naciones Unidas y sus tres pilares«.
Actualmente, la ONU atraviesa una crisis financiera y de confianza. La administración de Donald Trump critica a la organización por el uso ineficiente de recursos y la falta de resultados. Estados Unidos ha solicitado que la ONU se enfoque nuevamente en paz y seguridad, mientras que otros países miembros recalcan la importancia de los derechos humanos y el desarrollo.

En este escenario, la competencia por la secretaría general muestra menos entusiasmo que la campaña de 2016, cuando hubo múltiples candidatos y muchas intrigas políticas antes de la elección de Guterres.
Richard Gowan, analista de International Crisis Group, comentó:
«En esta ocasión, todos coinciden en que la contienda es de vital importancia para el futuro de la ONU, pero el proceso ha sido bastante cauteloso».
Gowan añadió:
«Existe la sensación de que los candidatos están actuando con mucha cautela para evitar ofender a Estados Unidos y a otras potencias con derecho a veto».
Hasta ahora, los candidatos han enfrentado tres horas de interrogatorio cada uno ante representantes de los 193 estados miembros. La mayoría ha destacado la necesidad de avanzar en reformas internas y que el futuro secretario general tenga un papel más activo en los esfuerzos de paz globales.

Fuentes diplomáticas señalaron la incertidumbre del proceso, ya que varias capitales aún no definen su posición. Gowan indicó:
«Considero que Grossi sigue siendo el favorito más mencionado, pero aún no tiene la victoria asegurada. Otros candidatos como Grynspan y Rodrigues-Birkett también cuentan con un número significativo de seguidores».
El analista advirtió que podría surgir un candidato sorpresa en la fase final.
En línea con la tradición de rotación geográfica, Latinoamérica reclama el puesto en esta ocasión, mientras que muchos estados insisten en que por primera vez una mujer debería asumir la secretaría general.
Fuente: Infobae