Michael J. Fox ha aprendido a convivir con los movimientos involuntarios, los cambios físicos y la incertidumbre que trae consigo el Parkinson. Pero también ha cargado con una responsabilidad que fue más allá de su propia historia personal. Al dejar de ocultar su diagnóstico y convertirse en el rostro visible de una enfermedad que durante años permaneció en la sombra, no solo transformó la conversación pública: también impactó de manera profunda la vida de su esposa, Tracy Pollan.
“Fue un infierno para Tracy, fue realmente difícil para ella, y todavía lo es porque siempre está cambiando”, declaró Fox en una entrevista con The Hollywood Reporter. La familia tuvo que adaptarse a la convivencia con una enfermedad neurodegenerativa que le fue diagnosticada en 1991, cuando el actor tenía apenas 29 años.
El protagonista de Back to the Future relató que, tras conocer su diagnóstico, recibió una advertencia médica: los especialistas estimaban que tendría alrededor de 10 años más para continuar trabajando antes de que los síntomas del Parkinson le impidieran actuar. Sin embargo, más de tres décadas después, Fox sigue vinculado a la industria y ha encontrado nuevas formas de mantenerse frente a las cámaras.

Antes de revelar públicamente su enfermedad en 1998, el actor mantuvo el diagnóstico en privado durante siete años. En ese periodo continuó con proyectos como Spin City, mientras enfrentaba los primeros efectos del Parkinson. Finalmente, junto a Tracy Pollan, decidió contar su historia para representar a millones de personas que vivían con la enfermedad sin la misma visibilidad.
“Le dije: ‘Tengo que llegar hasta el final con esto. Sin medias tintas’. Empecé a entender cómo era para estas personas que no tenían las opciones o las posibilidades que yo tenía, que no tenían las conexiones ni una razón para ser optimistas”, explicó Fox al medio de noticias.
El actor también reconoció que asumir ese papel significaba exponerse por completo y dejar de ocultar los efectos de la enfermedad. “Necesitaba normalizarlo y simplemente ser eso todo el tiempo. Dije: ‘Tengo que dejar de esconder esto. Al diablo con la vanidad’”, afirmó.

Esa decisión permitió que millones de personas conocieran más sobre el Parkinson, pero también significó un proceso difícil para su familia. En 2025, Tracy Pollan explicó a People que la enfermedad ha representado un desafío para todos los integrantes del hogar y destacó el apoyo de sus cuatro hijos.
“Es muy difícil para la familia, para los cuidadores y obviamente para el paciente, así que creo que también es importante reconocer eso y reconocer que no todo es fácil”, señaló la actriz.
Pollan explicó que sus hijos crecieron con el Parkinson como parte de su vida cotidiana. “Michael fue diagnosticado antes de que nacieran las niñas y muy, muy al principio de la vida de Sam, así que es prácticamente todo lo que ellos conocen”, comentó.
Una fundación que impulsó la investigación del Parkinson
La exposición pública de Fox también dio origen a uno de los proyectos más importantes de su vida. En 2000, dos años después de revelar su diagnóstico, creó la Michael J. Fox Foundation for Parkinson’s Research, una organización dedicada a financiar investigaciones para encontrar mejores tratamientos y una posible cura.

Desde su creación, la fundación ha destinado más de 3.000 millones de dólares a estudios relacionados con el Parkinson y se convirtió en una de las organizaciones más influyentes en la investigación de esta enfermedad.
Para Fox, el objetivo de este trabajo no se limita a los avances científicos, sino también al impacto en la vida de los pacientes.
“Tenemos que encontrar una manera de superar cada día, y si podemos encontrar una manera de superar cada día y al mismo tiempo impulsar nuestras acciones, nuestros actos y nuestra filantropía, entonces eso es algo grandioso”, dijo a The Hollywood Reporter.
“Se trata de elevar vidas individualmente. No se trata solo del dinero, no se trata solo de la ciencia: se trata de la humanidad”, añadió.
Fuente: Infobae