Pavimentos permeables: la apuesta de Marruecos contra el calor extremo en sus ciudades

El urbanismo marroquí atraviesa una transformación significativa ante los desafíos climáticos y la escasez de agua. Localidades como Marrakech y Agadir están renovando sus espacios públicos con un enfoque sostenible, dejando de lado los métodos tradicionales para adoptar soluciones que respondan a las necesidades actuales del entorno.

Un programa pionero: “Marrakech, Ciudad Sostenible”

Estas acciones forman parte del programa “Marrakech, Ciudad Sostenible”, lanzado en 2023 con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial. La iniciativa promueve infraestructuras de bajo impacto ambiental, soluciones inspiradas en la naturaleza y una planificación urbana adaptada a los retos climáticos que enfrenta la región.

El cambio clave: pavimentos que dejan pasar el agua

La principal innovación es la sustitución del asfalto convencional por pavimentos permeables en calles y plazas. Estos materiales permiten que el agua de lluvia se infiltre en el suelo, en lugar de escurrir rápidamente hacia el alcantarillado. La humedad se almacena en capas subterráneas, lo que ayuda a mantener una temperatura superficial más baja y reduce el fenómeno de isla de calor urbana, común en zonas densamente edificadas.

Cuando el asfalto tradicional retiene el calor solar durante el día y lo libera por la noche, la sensación térmica aumenta. En cambio, los pavimentos porosos facilitan la filtración del agua y la evaporación natural refresca el entorno. Esto disminuye la necesidad de aire acondicionado y convierte los espacios públicos en reguladores térmicos naturales.

Arquitectura bioclimática y vegetación estratégica

La estrategia marroquí no se limita al pavimentado. También rescata técnicas de arquitectura bioclimática propias de la tradición constructiva del país, como el uso de adobe y otros materiales naturales en edificios y estructuras públicas. Además, se están creando corredores de sombra mediante la plantación de árboles y vegetación adaptada al clima, que protegen del sol y reducen la temperatura en las zonas más concurridas.

Gestión inteligente del agua

El plan incluye una gestión eficiente del recurso hídrico. En lugar de almacenar agua en depósitos artificiales, se favorece la recarga directa de los acuíferos naturales. Esta medida evita la erosión y el desperdicio de un recurso cada vez más escaso, especialmente durante las sequías. La reforestación urbana y el monitoreo digital del riego permiten ajustar el consumo de agua a las necesidades reales de cada espacio verde, garantizando la supervivencia de la vegetación en los meses más cálidos.

Resultados alentadores en Marrakech y Agadir

Las primeras experiencias en Marrakech y Agadir muestran descensos notables en la temperatura superficial de las calles y una mejora en la calidad del aire. La población local ha percibido estos beneficios, sobre todo durante los meses de mayor calor, cuando la vida en la ciudad se vuelve más difícil.

Marruecos consolida así una estrategia urbana que busca anticipar los efectos de las olas de calor y los periodos de sequía prolongada. El país planea expandir este modelo a otras ciudades, convencido de que la adaptación climática debe estar en el centro de la planificación urbana. La experiencia marroquí ya sirve de referencia para otras naciones del norte de África que enfrentan retos similares y buscan alternativas para los desafíos ambientales del siglo XXI.

Fuente: Infobae

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