El pasado lunes 20 de julio, el juez federal Brian Cogan dictó cadena perpetua para Ismael “El Mayo” Zambada en una corte de Brooklyn. Horas después de la sentencia, su representante legal, Frank Pérez, ofreció detalles inéditos sobre el secuestro que sufrió el cofundador del Cártel de Sinaloa el 25 de julio de 2024, cuando fue traicionado por su propio ahijado, Joaquín Guzmán López, quien lo condujo a Estados Unidos para ser arrestado.
En una entrevista con el periodista Ángel Hernández de Milenio, Pérez narró que el narcotraficante mexicano pensó que lo lanzarían del avión durante el vuelo. Además, confirmó que Mauro Alberto Núñez Ojeda, conocido como “El Jando”, fue el piloto que lo transportó al país vecino. Sin embargo, hasta hoy, Zambada desconoce las razones por las que Los Chapitos orquestaron su entrega.
Estas declaraciones de la defensa surgen días después de que la Fiscalía General de la República (FGR) reconociera que “El Jando” estuvo a los mandos de la aeronave. La FGR admitió que no logró interrogarlo sobre el secuestro antes de extraditarlo a Estados Unidos en agosto de 2025, pues apenas en junio de 2026 descubrieron su participación en la trama.

“Joaquín era el ahijado del Mayo, el hijo del Chapo Guzmán. Él fue quien lo secuestró, y El Jando fue el piloto”, declaró Pérez al periodista.
Incertidumbre sobre la traición de Los Chapitos
El secuestro tomó a Zambada completamente por sorpresa. Según el abogado, el capo depositaba plena confianza en Guzmán López, lo que explica que acudiera a la cita del 25 de julio de 2024 en el rancho Santa Julia, en las afueras de Culiacán. Allí, según la versión del propio Mayo, fue golpeado, inmovilizado y subido a la fuerza a la avioneta.
“No lo vio venir. Tenía mucha confianza en ellos, y por eso fue a reunirse”, afirmó Pérez. Cuando se le preguntó si Zambada conoce el motivo de la traición, el letrado respondió: “No lo sé. No puedo responder eso. Él tampoco lo sabe”.

El abogado detalló que el secuestro dejó al narco gravemente afectado físicamente desde el inicio: “El secuestro lo golpeó mucho. Lo tumbó. Estaba lesionado cuando lo secuestraron”.
Dentro de la aeronave, Zambada se encontraba desorientado. Pérez sostuvo que le administraron un líquido para inducirle el sueño, por lo que no recuerda con nitidez lo sucedido durante el trayecto.
Otra de las interrogantes que rodean el caso es si alguna agencia federal de Estados Unidos tuvo conocimiento previo o participó en el operativo. Al preguntar si el capo sabe algo al respecto, la respuesta fue negativa. “Todo pasó muy rápido y lo tomó por sorpresa”, sentenció el defensor.
El Jando, un piloto entregado sin indagación previa
Mauro Alberto Núñez Ojeda fue arrestado el 8 de febrero de 2025 en Culiacán. En aquel momento, el secretario Omar García Harfuch señaló que era “piloto de confianza del líder de la célula delictiva que tiene que ver con la privación ilegal de la persona que fue entregada en Estados Unidos”.

Seis meses después, el 12 de agosto de 2025, el gobierno mexicano lo incluyó en un grupo de 26 reos enviados a Estados Unidos. En ese lote también viajaron Abigael González Valencia “El Cuini”, cuñado del líder del CJNG; Servando Gómez “La Tuta”, exlíder de Los Caballeros Templarios; y Juan Carlos Félix Gastélum “El Chavo Félix”, yerno del propio Mayo. Ese mismo día, García Harfuch cambió su discurso en conferencia y sostuvo que Núñez Ojeda “no participó de manera directa en el traslado”.
Fue hasta junio de 2026, casi dos años después de los hechos, que la FGR halló en sus expedientes coincidencias de voz y huellas dactilares que lo vinculan al vuelo del 25 de julio de 2024. El 15 de julio de 2026, la fiscalía confirmó públicamente que Núñez Ojeda piloteó la aeronave. Además, reconoció que no lo interrogó sobre el secuestro antes de entregarlo.
“El Jando” ya firmó un acuerdo de culpabilidad el 9 de abril de 2026 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia. Dicho documento no hace ninguna mención al vuelo ni a Guzmán López.
En el acuerdo, se declara responsable de conspirar para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína, admite el tráfico de más de 450 kilogramos y haber supervisado a al menos cinco conspiradores. La condena prevista oscila entre 360 meses y cadena perpetua, con una multa de hasta 10 millones de dólares.
Fuente: Infobae