Los precios internacionales del petróleo experimentaron un significativo incremento superior al 2% durante la jornada del martes, impulsados por el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y la advertencia de un posible bloqueo al mar Rojo por parte de los rebeldes hutíes de Yemen. Este panorama renovó los temores sobre posibles interrupciones en el suministro global de crudo.
El barril de referencia Brent del mar del Norte, con entrega prevista para septiembre, se cotizó en USD 91,01 en el mercado de futuros de Londres, marcando su primer cierre por encima de la barrera de los USD 90 desde principios del mes de junio. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en agosto, registró un avance del 2,02%, ubicándose en USD 84,91 y completando su cuarta jornada consecutiva al alza.
El deterioro de la situación en el estratégico estrecho de Ormuz “aumenta las preocupaciones sobre la seguridad del suministro de petróleo” y genera “incertidumbre” en las perspectivas de los mercados, advirtió el director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol. En los días previos, tres petroleros fueron atacados cerca de Omán en ese paso marítimo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el martes la posibilidad de negociaciones a corto plazo con Irán y reiteró amenazas de nuevos ataques, entre ellos contra Pickaxe Mountain, un sitio sospechoso de albergar instalaciones nucleares iraníes. Trump afirmó que Irán “quiere desesperadamente reunirse”, pero que Washington no tiene interés. Teherán rechazó que esté buscando un acercamiento diplomático.

Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo, había redirigido parte de sus cargamentos por el mar Rojo como respuesta al bloqueo de Ormuz. Esa alternativa quedó comprometida tras el anuncio hutí de bloquear el tráfico marítimo en esa vía, respaldado por Irán.
La firma de seguridad marítima Vanguard Tech identificó el martes, por primera vez, dos buques que invirtieron su rumbo en el mar Rojo después de haber cargado crudo saudita en el puerto de Yanbu. Varios otros barcos ya habían modificado sus rutas ante el riesgo de ataques en la zona.

Más allá de Oriente Medio, los mercados también registraron una serie de ataques contra la terminal del Consorcio de Oleoductos del Caspio (CPC) en la costa rusa del mar Negro, infraestructura que transporta la mayor parte del crudo de Kazajistán hacia los mercados internacionales.
Jay Hatfield, director ejecutivo de Infrastructure Capital Management LLC, estimó que el precio del crudo se mantendrá “en el rango de USD 80 a USD 90, dependiendo del flujo de noticias”. “Si el mar Rojo queda efectivamente cerrado, eso podría llevarnos por encima de los USD 100”, advirtió, aunque aclaró que ese escenario aún no se ha materializado.
Fuente: Infobae