Campaña de esterilización gratuita busca atender a 200 mascotas en Guayaquil: médico da recomendaciones preventivas

Correas, transportadoras y fichas clínicas acompañaban el recorrido de cada mascota dentro del Centro Veterinario Municipal, en el norte de Guayaquil.

Antes de ingresar al quirófano, los veterinarios revisaban el estado de salud de perros y gatos, verificaban que cumplieran los requisitos para la cirugía y explicaban a sus tutores los cuidados posteriores.

Esa fue la primera etapa de la jornada gratuita organizada por ProAnimal por el Día Mundial del Perro, en la que se esperaba atender alrededor de 200 animales con esterilizaciones, vacunación, desparasitación, colocación de microchips y vitaminización.

Beneficios de la esterilización en mascotas
La esterilización fue el procedimiento principal de la actividad. Aunque suele relacionarse únicamente con evitar nuevas camadas, los médicos veterinarios señalaron que sus beneficios alcanzan la salud del animal y ayudan a enfrentar uno de los problemas que se reporta con frecuencia en la ciudad: el abandono de perros y gatos.

Bianca Salame, vocera de ProAnimal, explicó que la entidad recibe diariamente alertas ciudadanas relacionadas con animales en situación de calle o casos de maltrato, por lo que insistió en la importancia de que los propietarios asuman una tenencia responsable.

“Todos los días recibimos alertas y denuncias de perros abandonados, maltratados o que viven en la calle. Si queremos una ciudad con menos animales sufriendo, debemos involucrarnos con nuestras propias mascotas y con los animales comunitarios. Tenemos que asumir esa responsabilidad porque son seres sintientes y dependen de nosotros”, manifestó.

Durante la jornada, además de las esterilizaciones gratuitas para perros, el personal municipal brindó atención veterinaria a gatos, aplicó vacunas, realizó desparasitaciones, colocó microchips y administró vitaminas.

Salame indicó que estas actividades forman parte de los servicios permanentes que ofrece el Centro Veterinario Municipal y de las brigadas que se desarrollan en distintos sectores de la ciudad.

La funcionaria señaló que ProAnimal superó recientemente el millón de atenciones veterinarias durante la actual administración municipal, cifra que atribuyó a la respuesta de la ciudadanía a estos servicios gratuitos.

Respecto al número de perros y gatos que existen en Guayaquil, indicó que no hay un censo actualizado.

La importancia de la prevención médica
El doctor Ronald Contreras, coordinador médico del área de Gestión Veterinaria de ProAnimal, explicó que la esterilización representa una medida preventiva para hembras y machos.

En el caso de las hembras, señaló que reduce el riesgo de enfermedades uterinas y ováricas, como tumores y piómetras. En los machos, disminuye la posibilidad de desarrollar enfermedades prostáticas y tumores testiculares.

“La esterilización ayuda a evitar crías indeseadas y eso repercute directamente en la reducción de animales que terminan viviendo en las calles. Es una decisión responsable con la mascota y con la ciudad”, sostuvo.

Contreras indicó que la edad recomendada para realizar la cirugía es a partir de los seis meses de vida, aunque aclaró que cada paciente debe superar previamente una valoración médica.

Antes de ingresar al quirófano, los veterinarios revisan el estado general del animal para confirmar que puede ser intervenido. En caso de ser necesario, realizan exámenes de sangre o ecografías con el fin de disminuir riesgos durante la cirugía.

Uno de los aspectos que también se evalúa es la presencia de garrapatas y pulgas. El especialista explicó que estos parásitos pueden transmitir enfermedades como babesiosis, ehrlichiosis y anaplasmosis, patologías que pueden comprometer la salud del animal si no son tratadas oportunamente.

Mitos comunes sobre la esterilización
“Hay personas que creen que la perra debe tener una camada antes de esterilizarse o que el perro debe cruzarse al menos una vez. Esos son mitos que todavía circulan y que no tienen sustento médico”, indicó.

Añadió que otra causa frecuente es el temor generado por experiencias negativas ocurridas en procedimientos realizados sin las evaluaciones adecuadas.

Por ello, insistió en que el proceso debe comenzar con una revisión veterinaria completa y continuar con los cuidados que el tutor debe realizar en casa después de la cirugía, como la limpieza de la herida, la administración de medicamentos y el uso del collar isabelino durante el periodo de recuperación. (I)

FUENTE EL UNIVERSO

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