El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el domingo que las fuerzas de su país ejecutaron una nueva ofensiva contra Irán, señalando que las capacidades bélicas de Teherán han quedado considerablemente mermadas.
“Los golpeamos muy duro otra vez esta noche”, manifestó el presidente, y añadió que Irán “ha sido muy, muy gravemente dañado” y que “ha perdido casi todo militarmente”.
Trump también indicó que Irán conserva “algunos misiles, algunos drones y cierta capacidad de fabricación, no mucha”, y aseguró que Estados Unidos mantiene el control del estrecho de Ormuz.
Además, explicó que la nueva operación se realizó “en honor de los probablemente tres, más que dos, grandes patriotas”, en alusión a los militares estadounidenses fallecidos durante los recientes incidentes en la región.
Las declaraciones del presidente ocurrieron después de que el ejército de EE.UU. completara una nueva oleada de bombardeos contra Irán, extendiendo a nueve las noches consecutivas de operaciones militares desde la reanudación de las hostilidades.
El Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que la ofensiva comenzó a las 7:00 p.m. (hora del este) y precisó que los ataques apuntaron a seguir reduciendo la capacidad militar iraní utilizada para atacar embarcaciones comerciales y marinos civiles que navegan por el estrecho de Ormuz.
“El CENTCOM comenzó a llevar a cabo una nueva oleada de ataques contra Irán hoy a las 19:00 horas (hora del este), por novena noche consecutiva. Los ataques continuarán mermando las capacidades militares iraníes empleadas para atacar buques comerciales y a marinos civiles que transitan por el estrecho de Ormuz”, señaló el organismo en un comunicado publicado en la red social X.
Esta nueva fase de ataques se inició pocas horas después de que las Fuerzas Armadas estadounidenses reportaran las primeras muertes de militares desde el reinicio del conflicto con la República Islámica. Según el CENTCOM, dos integrantes del servicio fallecieron y un tercero permanece desaparecido tras un ataque iraní ocurrido el 17 de julio en Jordania.
El comando agregó que, durante las labores de búsqueda realizadas este domingo, efectivos estadounidenses localizaron restos humanos cuya identificación aún está en curso. Mientras tanto, indicó que no divulgará los nombres de los militares afectados hasta completar la notificación a sus familiares.
En un hecho separado, el ejército estadounidense informó que otro miembro de sus fuerzas murió este sábado en el norte de Irak durante una detonación controlada de munición sin explotar perteneciente a un dron iraní de ataque que había sido derribado previamente. Además, un segundo militar resultó herido y continúa recibiendo tratamiento por lesiones que fueron calificadas como leves.

La campaña militar estadounidense se desarrolla con el argumento de impedir nuevos ataques contra el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Washington sostiene que determinadas capacidades militares iraníes representan una amenaza para los buques mercantes y las tripulaciones civiles que transitan por esa vía.
Durante la jornada anterior, correspondiente a la octava noche consecutiva de operaciones, Estados Unidos informó haber atacado instalaciones militares iraníes y posiciones del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica que, según afirmó, estuvieron involucradas en los ataques lanzados contra tropas estadounidenses en Jordania el pasado 17 de julio.
Fuente: Infobae