El despegue del telescopio Roman está programado inicialmente para el domingo 30 de agosto, con una fecha límite establecida en mayo de 2027, según la información oficial. Se empleará un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
El observatorio recibe su nombre en honor a Nancy Grace Roman, quien fue la primera astrónoma jefa de la NASA y es conocida como la madre del telescopio espacial Hubble. Sus objetivos principales incluyen desentrañar las causas de la expansión acelerada del universo, realizar un censo estadístico de sistemas planetarios y analizar objetos en el espectro infrarrojo.
Capacidades del telescopio Roman

El telescopio Roman contará con dos instrumentos fundamentales: el instrumento de campo amplio, que fungirá como sistema principal, y un coronógrafo diseñado como demostración tecnológica. El primero tiene la capacidad de abarcar áreas mucho más extensas del firmamento en un tiempo de observación reducido.
El instrumento de campo amplio medirá la luz de mil millones de galaxias durante toda la misión. Además, realizará un sondeo del efecto de microlente dentro de la Vía Láctea para localizar más de mil exoplanetas.
El coronógrafo generará imágenes de alto contraste y realizará espectroscopia de exoplanetas cercanos de manera individual. Su propósito es bloquear la luz estelar para posibilitar la observación directa de planetas y discos de formación planetaria.
Investigación sobre energía oscura y estructura cósmica

Uno de los objetivos centrales de Roman es investigar por qué la expansión del universo se acelera. La energía oscura se perfila como una posible explicación de este fenómeno.
Para abordar esta cuestión, el observatorio trazará un mapa de cómo se estructura y distribuye la materia en el cosmos. Asimismo, medirá la tasa de expansión del universo a lo largo del tiempo.
La misión estudiará galaxias desde la época actual hasta momentos en que el universo tenía apenas 500 millones de años, lo que representa aproximadamente el 4% de su edad actual.
Roman empleará diversas estrategias, como sondeos de supernovas y cúmulos de galaxias, además de generar mapas tridimensionales de la distribución galáctica. También calculará distancias a millones de galaxias mediante el desplazamiento al rojo de su luz.
Adicionalmente, el telescopio medirá la materia en cientos de millones de galaxias lejanas utilizando el fenómeno de lente gravitacional débil. Este efecto posibilitará reconstruir la estructura de la materia a gran escala en el universo.
Búsqueda de exoplanetas y duración de la misión

Para detectar planetas más allá del sistema solar, Roman aprovechará la curvatura de la luz a través del efecto de microlente. En este proceso, una estrella de nuestra galaxia en primer plano funciona como una lente gravitacional.
Cuando el movimiento de esa estrella se alinea con una estrella lejana de fondo, la lente aumenta, ilumina y distorsiona la estrella detrás. El patrón de estas variaciones puede delatar la presencia de planetas que orbitan la estrella que actúa como lente.
Estas alineaciones duran apenas unas pocas horas, por lo que se requiere una observación extremadamente precisa.
El sondeo planificado monitoreará 100 millones de estrellas durante cientos de días y espera descubrir alrededor de 2.500 planetas. Además, podrá detectar mundos más pequeños que Marte y objetos en órbitas desde más cercanas que Venus hasta distancias mayores que Plutón.
La misión principal tendrá una duración de cinco años, con posibilidad de extenderse otros cinco años. El lanzamiento, como se mencionó, debe ocurrir a más tardar en mayo de 2027.
Todos los datos recolectados estarán disponibles públicamente tras su procesamiento y archivo. El programa de Investigador General permitirá que científicos de todo el mundo utilicen el observatorio para desarrollar sus propios proyectos de exploración cósmica.
Con esta combinación de instrumentos y sondeos, Roman se convertirá en una misión multipropósito que ofrecerá una visión integral del universo. Sus observaciones apuntan a responder preguntas fundamentales sobre la evolución del cosmos y su destino final.
Fuente: Infobae