La producción de cuyes en la parroquia Cumbe continúa consolidándose como una alternativa concreta para dinamizar la economía rural de Azuay. Treinta productores de la zona recibieron equipos, insumos y capacitación técnica gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) y el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de Cumbe, en el marco del proyecto «Fortalecimiento para el Desarrollo Económico y Productivo, para la Comercialización con Enfoque Sustentable y Participativo de la Parroquia Cumbe».
A cada beneficiario le correspondió un paquete técnico valorado en USD 150, conformado por malla para jaulas, tanques para alimento, gazaperas, comederos y bebederos. Estos implementos apuntan a optimizar las condiciones de crianza y elevar la eficiencia de las unidades productivas familiares.
«La articulación entre instituciones permite enfocar de mejor manera los recursos públicos en brindar herramientas y conocimientos que fortalecen las capacidades de nuestros productores”, explicó Andrés Carrillo, director distrital del MAGP en Azuay.
Junto a la entrega de equipos, los productores participaron en una jornada de capacitación sobre buenas prácticas de manejo, alimentación y uso adecuado de los insumos recibidos. El objetivo fue afianzar los conocimientos necesarios para mejorar la productividad y la sostenibilidad de sus emprendimientos a largo plazo.
Desde la firma del convenio en octubre de 2025, ambas instituciones han ejecutado acciones coordinadas que incluyen la entrega de cuyes de mejoramiento genético, fertilizantes para pastos y forrajes, asistencia técnica especializada y seguimiento permanente en territorio.
En términos de inversión, el proyecto moviliza un total de USD 24.564: USD 19.564,32 aportados por el GAD Parroquial de Cumbe para la adquisición de insumos, USD 4.000 del MAGP en capacitación y asistencia técnica, y USD 1.000 de contraparte de los propios productores mediante mano de obra.
Treinta familias de Cumbe cuentan hoy con mejores condiciones para producir.La suma de equipos, conocimiento técnico y acompañamiento institucional es lo que convierte un emprendimiento pecuario en una actividad viable y sostenible, capaz de generar ingresos reales para las familias rurales de la parroquia.