Hay futbolistas que solo tienen sentido en el engranaje de un equipo, y otros que no necesitan explicación. Pedro Porro comenzó siendo de los primeros, pero el Mundial 2026 lo convirtió en uno de los segundos. Llegó a la convocatoria como el gran desconocido, compartiendo puesto con Marcos Llorente, quien venía de una temporada perfecta con el Atlético de Madrid. No importó. El de Don Benito sabía lo que debía hacer: mostrar su mejor nivel. El fútbol hizo el resto. Se volvió titular indiscutible y el mejor socio de Lamine Yamal en el lateral derecho. Pasó de ser el tapado a la gran sorpresa española. En la final, puso el centro que originó el gol.
Antes de que el Mundial 2026 comenzara, la gran incógnita era el portero titular. Pero al llegar la primera alineación, las dudas se trasladaron a otra posición: el lateral derecho. La pugna entre Marcos Llorente y Pedro Porro estaba al rojo vivo y Luis de la Fuente la alimentó. Prueba y error. El primer partido lo jugó Marcos Llorente, dejando dudas pese a seguir las instrucciones del seleccionador. Pedro Porro fue titular en el segundo encuentro ante Arabia Saudí, con una actuación sin objeciones. Allí, además, se entendió a la perfección con Lamine Yamal. El jugador del Tottenham se perfiló como el escudero ideal para el extremo blaugrana.
Parecía que el puesto sería para el de Don Benito. Pero no. El seleccionador volvió a apostar por Marcos Llorente para el duelo ante Uruguay. Araujo fue su pesadilla. La velocidad de los charrúas amenazó la defensa española. Llorente, obligado a correr hacia atrás para frenar a los rivales, cumplió. Despejó todos los balones que llegaron por su banda, manteniéndose firme. Sin concesiones, sin fallos. Incluso dio una asistencia. Pero no convenció del todo, como tampoco lo hizo nadie del equipo.

Las dudas persistían. Para el partido ante Austria, Luis de la Fuente recuperó a Pedro Porro y ya nadie le quitó el puesto. Firmó un encuentro sin errores, sin fisuras. Con solidez defensiva y atrevimiento ofensivo. Tal fue su actuación que anotó el segundo gol de España, ampliando la ventaja, gracias a un pase de Baena. El lateral derecho ya tenía dueño. Los siguientes partidos confirmaron que el seleccionador había acertado. Ante Portugal y Bélgica dejó muestras de su calidad y frente a Francia certificó por qué era el lateral derecho de España.
Pedro Porro y su consagración ante Francia
El partido contra Les Bleus fue la gran prueba de España en el Mundial antes de la final. Allí tuvieron que humanizar a la bestia francesa, demostrar que los nombres no importan cuando se trabaja en equipo. Lo lograron. Pedro Porro volvió a brillar, frenando primero a Barcola y luego a Doué. También a Olise y Dembélé, que caían por su zona. En ataque, junto a Lamine, atemorizó a Lucas Digne. Su momento cumbre llegó en el minuto 58, cuando marcó el segundo gol de España, sentenciando el marcador y sellando el pase a la final del Mundial.
El de Don Benito, el tapado, del que nadie se acordaba antes de la cita mundialista, ha conquistado a todos los aficionados con su actuación. Se ha ganado la titularidad en el lateral derecho y ha cosido la segunda estrella al pecho de la selección. Pedro Porro es la gran sorpresa española del Mundial 2026, el torneo en el que España volvió a coronarse campeona del mundo.
Fuente: Infobae