A pesar de la caída de la Albiceleste frente a España en la definición del Mundial 2026, una multitud se dio cita en el centro porteño. El emblemático Obelisco fue el punto de encuentro de los fanáticos que quisieron mostrar su apoyo al conjunto dirigido por Lionel Scaloni, más allá del resultado adverso.

Pasadas las 17:00 (hora de Ecuador), las inmediaciones de la avenida 9 de Julio empezaron a llenarse de aficionados con camisetas albicelestes que alentaban al equipo. Pese a los dispositivos de seguridad, el tránsito en las vías principales del centro de Buenos Aires se encontraba interrumpido.
Según los informes iniciales, alrededor de las 18:00 (hora ecuatoriana) se habían reunido aproximadamente 7 mil personas, justo después de finalizada la ceremonia de premiación donde Rodri alzó la copa que otorgó el segundo título mundial a España.

El combinado argentino luchó hasta el tiempo suplementario, pero su condición física no fue la óptima. España se impuso por 1-0 con un tanto de Ferrán Torres a los 105 minutos, logrando así su segundo cetro mundial tras el obtenido en Sudáfrica 2010 y desbancando al campeón defensor de Qatar 2022.

Emiliano Martínez fue figura con 11 intervenciones que mantuvieron con vida al equipo, pero la falta de poder ofensivo fue evidente. Prueba de ello es que el primer disparo al arco rival llegó en el tiempo añadido del alargue, cuando Giuliano Simeone envió el balón por encima del travesaño.

Tras la interpretación del himno argentino por parte de María Becerra en el Estadio MetLife de Nueva Jersey, el equipo albiceleste comenzó a enfrentar las dificultades que marcarían el encuentro. Un error en la entrega de Rodrigo De Paul provocó que Lisandro Martínez cometiera falta sobre Mikel Oyarzabal, dejando lesionado al defensor, quien fue sustituido por Nicolás Otamendi antes del cierre del primer tiempo.

Después del espectáculo de medio tiempo con Shakira, Madonna y otros artistas, el fútbol retomó su protagonismo en suelo estadounidense. Apenas iniciado el segundo tiempo, se evidenció que la cuesta sería aún más empinada para el bicampeón continental: el Dibu volvió a intervenir para detener un intento de Álex Baena. Además, la pausa para hidratación trajo otra baja sensible: Cristian Romero no pudo seguir y fue reemplazado por Facundo Medina.

No obstante, Argentina seguía con vida gracias a su guardameta, quien volvió a desviar un potente disparo cruzado de Pau Cubarsí y luego rechazó otro remate desde la frontal del área al minuto 92. Instantes después, Enzo Fernández —ya amonestado por protestar— cometió falta sobre Pau Cubarsí en el medio campo, y el juez Slavko Vincic le mostró la segunda amarilla, dejándolo expulsado.

Con un hombre menos y la dupla central titular fuera por lesión, el tricampeón mundial encaró el tiempo extra tras el 0-0 en los 90 minutos. A los dos minutos del alargue, España marcó mediante Nico Williams, pero la jugada fue anulada por un claro pisotón previo sobre Nicolás Otamendi. El dominio español no cesó, y Scaloni reforzó la zaga con el ingreso de Marcos Senesi por Julián Álvarez, agotando así los seis cambios permitidos y dejando a Lautaro Martínez en el banquillo.

Al minuto 102, Mikel Merino desperdició una oportunidad con un cabezazo desviado, mientras que el árbitro Vincic fue protagonista al no señalar una evidente infracción de Cucurella sobre Simeone, lo que generó airadas protestas de Scaloni desde el banco. El arbitraje fue muy discutido, pero en líneas generales, España mereció el triunfo por su dominio.

Sin embargo, esto no opaca el gran torneo que realizó Argentina a lo largo de las semanas de competencia. La Albiceleste completó una fase de grupos perfecta con victorias ante Argelia, Austria y Jordania. A partir de los cruces de eliminación directa, empezaron a aparecer fisuras. Los tiempos suplementarios ante Cabo Verde y Suiza en dieciseisavos y cuartos de final, sumados a la remontada agónica frente a Egipto en octavos, desgastaron físicamente al plantel, que mostró un carácter férreo para superar a Inglaterra en semifinales. No obstante, las ausencias en la final fueron demasiado para enfrentar al vigente campeón de la Eurocopa, que se llevó un título merecido a su tierra.
Fotos: Emiliano Lasalvia, Gastón Taylor y Jaime Olivos
Fuente: Infobae