Luis de la Fuente ha transformado el rumbo de la selección española de fútbol. Luego de la amarga eliminación ante Marruecos en el Mundial de Qatar 2022 bajo la dirección de Luis Enrique, la Roja emprendió un nuevo camino.
El estratega riojano no tardó en cosechar frutos. Apenas seis meses después de asumir el cargo, se alzó con la Liga de Naciones de 2023, su primer título al mando de la absoluta. España superó a Croacia en la tanda de penaltis tras una final reñida, y De la Fuente empezó a cimentar un proyecto que aún generaba ciertos recelos entre los aficionados.
No obstante, el punto de inflexión se produjo un año más tarde. En la Eurocopa de 2024, la selección española completó un torneo perfecto y se coronó campeona de Europa al derrotar a Inglaterra en la final.
El combinado nacional ganó los siete partidos del certamen, eliminando a potencias como Alemania y Francia, y consolidó un estilo que fusionaba el talento de una nueva camada con la solidez de un bloque muy definido.
El siguiente gran desafío llegó en la Liga de Naciones de 2025. España alcanzó nuevamente la final, pero no pudo retener el título. Tras igualar con Portugal, el desenlace se definió desde el punto de penalti, donde la Roja terminó cediendo.
A pesar de la derrota, el equipo mantuvo la competitividad que ha marcado la gestión de Luis de la Fuente, encadenando finales y consolidándose como una de las grandes potencias del balompié mundial.
Un Mundial para la historia
España llegó al Mundial de 2026 como una de las grandes favoritas y respondió a las expectativas. Aunque su debut ante Cabo Verde dejó interrogantes tras un empate inesperado, el conjunto reaccionó con rapidez y convirtió ese traspié en un punto de inflexión. A partir de ese partido, todos los encuentros se decantaron a favor de España.
La respuesta llegó en la segunda jornada de la fase de grupos. La selección se impuso con autoridad a Arabia Saudí en un choque donde el ataque fluyó y Mikel Oyarzabal brilló con una actuación destacada.
En rondas posteriores, la Roja mostró una versión cada vez más sólida, dominando la posesión cuando era necesario, pero también demostrando capacidad para presionar en partidos de máxima exigencia.
El equilibrio entre una defensa confiable, un centro del campo que controlaba el ritmo y un ataque liderado por una nueva generación permitió a la Roja superar cada eliminatoria con autoridad, dejando atrás a selecciones como Portugal y Francia.
En la final del Mundial, los españoles mostraron una sorprendente superioridad ante Argentina. En el primer tiempo, la albiceleste solo disparó una vez a puerta y España dominó. El equipo de Luis de la Fuente plasmó su juego en la segunda parte, pero no fue hasta la prórroga cuando llegó el gol anhelado, convirtiéndose así en el entrenador más laureado de la historia de España.
Fuente: Infobae