Han pasado casi dos años desde la muerte de Liam Payne, y el caso legal en Argentina sigue su curso. Recientemente, una de las figuras clave en los últimos días del exintegrante de One Direction ha sido excluida definitivamente del proceso judicial.
El 30 de junio, la Sala 3 de la Cámara Criminal de Casación ratificó el sobreseimiento de Rogelio “Roger” Nores, empresario y amigo personal de Payne, quien estuvo vinculado a su estancia final en Buenos Aires. La acusación original era por suministro de estupefacientes, un delito de acción u omisión según la fiscalía.

Los jueces Gustavo Bruzzone, Pablo Jantus y Alberto Huarte Petite respaldaron la decisión de la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones de abril de 2025, ante un recurso de queja presentado por el fiscal de cámara Joaquín Gaset.
En esencia, repitieron los argumentos de la instancia anterior: señalaron que el ex cantante era un adulto con libertad para consumir drogas y que no se pudo demostrar que Nores —quien administraba los gastos de Payne en Buenos Aires— le hubiera entregado dinero al cantante con el propósito específico de adquirir drogas, según se desprende de conversaciones encontradas en la pericia del iPhone del artista.
La decisión no fue apelada en el plazo legal de diez días por el Ministerio Público Fiscal ni por la querella de Cheryl Cole, madre de Bear, hijo de Payne, representada por el estudio local Marval O’Farrell Mairal, según confirmaron fuentes judiciales.
“Quedó fuera del caso. No hay chance de que regrese al expediente”, aseguró Rafael Cúneo Libarona, abogado defensor del empresario: “Nores era su amigo, no su garante”.

La Sala 3 también descartó citar como testigo a Kate Cassidy, la última novia del cantante, quien estuvo en Argentina con él días antes de su muerte. El fallo, sin embargo, deja un punto ciego en el caso. Payne le pidió “seis gramos” de droga a Nores en un mensaje de texto que el empresario no respondió.
La fiscalía explicó que era relevante analizar la computadora y el teléfono celular incautados en el domicilio de Lourdes Miranda —pareja y asistente del imputado—, así como el teléfono de Gonzalo María Avendaño, anfitrión de Payne en un campo de polo en General Rodríguez, y el propio dispositivo de Nores para buscar la respuesta a ese pedido. Los aparatos, incautados tras la muerte del cantante, aún no han sido analizados.
La Sala 3 de Casación, al igual que en la instancia anterior, denegó estas solicitudes. Nores, por su parte, intentó recuperar la computadora de su entonces novia personalmente en el Juzgado N°34 a cargo de Laura Bruniard, que había ordenado el allanamiento, llevando una docena de medialunas para el personal, las cuales fueron rechazadas.
Además, la fiscalía insistió con una nueva pericia a la computadora Mac de Liam Payne. Un análisis previo mostró que “no contenía información de interés para la pesquisa”. Los camaristas tampoco accedieron a un nuevo estudio, afirmando que la fiscalía no había fundamentado sus pedidos.

Cómo sigue la investigación
Ezequiel Pereyra y Braian Paiz son los dos acusados relacionados con la muerte de Payne que esperan ir a juicio en el Juzgado Penal y Contravencional N°15, acusados de venderle droga al cantante. El ex trabajador del hotel CasaSur y el ex mesero estuvieron presos más de un año en comisarías y el penal de Marcos Paz, hasta ser liberados el año pasado.
El juicio aún no tiene fecha. Existe un rumor en el expediente sobre la posibilidad de pactar una probation con una reducción de la imputación. Sin embargo, este mes, la UFEIDE, a cargo del caso contra Paiz y Pereyra, solicitó más pericias, pedido que fue aceptado por la jueza Karina Andrade.
La fiscalía, bajo Cecilia Amil Martín, requirió que el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del MPF CABA analice una decena de dispositivos incautados a Paiz y Pereyra, incluidos teléfonos y pendrives, en busca de información relevante. Se examinará un período de tres meses, desde septiembre.
Payne falleció el 16 de octubre de 2024 en el hotel CasaSur de Palermo, al caer del balcón de su habitación en el tercer piso, en medio de una crisis de salud mental provocada por el consumo de cocaína y alcohol, cuyos efectos se combinaron con la sertralina en su sangre, un antidepresivo utilizado para tratar su adicción. Combinada con alcohol, la sertralina puede provocar alucinaciones e incluso ideas suicidas, algo que Nores, según la causa, habría conocido.
Nores fue inicialmente acusado por el fiscal Andrés Madrea, quien lideró una de las investigaciones más exhaustivas de la historia penal reciente. Nores —quien, según declaró el padre de Payne, acompañó al cantante en su tratamiento psiquiátrico en Florida, Estados Unidos— fue primero imputado por abandono seguido de muerte. La calificación cambió a homicidio culposo, por la cual fue procesado y luego sobreseído.
Fuente: Infobae