Desfile revive el centro de Guayaquil entre tambores y ‘¡Viva Guayaquil!’

La figura de Juan Pueblo en medio de las bandas musicales de los colegios fue una de las que desató la algarabía entre los espectadores del desfile Guayaquil, historia viva.

Apenas apareció sobre la avenida Malecón este domingo, 19 de julio, los aplausos comenzaron a multiplicarse y el tradicional “¡Viva Guayaquil!” retumbó entre quienes disfrutaron de esta muestra de arte y color que recorrió también las calles 10 de Agosto y un tramo de Loja.

La ciudadanía se suma al homenaje cívico
Ciudadanas como Patricia Figueroa caminaban por el centro de Guayaquil cuando se percataron del desfile, que rendía homenaje a la ciudad.

Bastaron los primeros acordes de las bandas y el colorido de las delegaciones para que se detuviera, sacara su teléfono y se uniera al público que, poco a poco, llenó las aceras.

Música y reactivación en el casco central
La actividad, que forma parte de la agenda de eventos por el proceso fundacional de Guayaquil, no solo reactivó el casco central con visitantes que recorrían la Ruta Centro.

El desfile hizo que el corazón del Puerto Principal volviera a latir al ritmo de tambores, cornetas y canciones que despertaron el orgullo porteño.

Muchos preguntaban qué ocurría; otros simplemente decidieron quedarse cuando escuchaban, una y otra vez, los acordes de “Guayaquileño, madera de guerrero”, interpretados por las bandas independientes y estudiantiles, mientras el público la acompañaba con palmas y voces.

El protagonismo de Juan Pueblo y las delegaciones
La imagen de Juan Pueblo no fue la de un invitado de un solo bloque. Su imagen apareció en varias comparsas, recordando al personaje que simboliza al guayaquileño trabajador, alegre y perseverante.

A su paso siempre encontraba sonrisas, saludos y celulares levantados para inmortalizar el momento.

El celeste y blanco dominó el recorrido

Uniformes impecables, pompones que se agitaban al ritmo de las coreografías, cintas y destellos de escarcha dieron brillo al desfile, mientras cada delegación hacía suyo un tramo de la avenida.

Los gritos de “¡Viva Guayaquil!” e incluso pancartas en las que se leía esa leyenda avivaron a cada uno de los participantes del desfile.

En el recorrido desfilaron la Unidad Educativa Particular 12 de Octubre, la Unidad Educativa Ana Paredes de Alfaro, la Unidad Educativa John Dewey, el Instituto Coello, la Unidad Educativa Fiscal Teodoro Alvarado Oleas y la Unidad Educativa Nuestra Señora del Rosario de Pompeya.

A ellas se sumaron la Banda Independiente Nuevo Amanecer, la Banda de Guerra de Exalumnos Lasallanos, la agrupación del CAMI 29 y Oriente, entre una veintena de grupos cuyos tambores y cornetas mantuvieron el entusiasmo del público durante todo el recorrido.

Un centro lleno de color y civismo
Al finalizar el desfile, el centro de Guayaquil seguía lleno.

Las personas continuaban caminando por el Malecón, visitando los alrededores y comentando lo que acababan de presenciar.

“Que esto nunca se pierda de hacer en julio y que tampoco se pierda de mantener el centro siempre así, siempre lleno y con color”, dijo Bertha Arbeláez, quien disfrutó del desfile junto con sus dos hijos.

Fuente: El Universo

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