Christopher Atkins confesó que dejó escapar la oportunidad de encabezar el elenco de Footloose (1984) debido a los serios problemas con la bebida que atravesaba en aquel momento de su vida.
El actor compartió esta revelación durante una sesión de preguntas y respuestas en el Fanboy Expo Knoxville, celebrado en Tennessee, un evento enfocado en la cultura popular, la nostalgia, el anime y los cómics.
En el diálogo con el público, el artista, de 65 años, recordó que los productores de Footloose ya tenían prácticamente decidido confirmarlo en el proyecto, pero una cita con el equipo de la película terminó por torcer el rumbo de todo el proceso.
Según explicó, vivía una etapa marcada por las fiestas y el consumo habitual de alcohol. En ese contexto, recibió la llamada para reunirse con los responsables del filme, aunque inicialmente dijo que no estaba en condiciones de asistir.

“En aquel entonces era un desastre. Salía de fiesta demasiado y me llamaron. Les dije: ‘No puedo entrar ahora mismo. He estado bebiendo y haciendo tonterías’. Y me dijeron: ‘No, tienen que verte’. Entré y arruiné la audición. Es decir, ni siquiera fue una audición: tenía el papel, pero estaba tan mal que dijeron: ‘Sí, vamos a tener que descartar a este tipo’”, declaró.
Al final, el personaje principal de Footloose fue interpretado por Kevin Bacon, cuya actuación en la cinta impulsó su carrera en Hollywood de manera definitiva.
Durante el panel, Christopher Atkins también se refirió a su proceso de recuperación. Indicó que actualmente está muy cerca de cumplir cuatro décadas de sobriedad.
En el mismo encuentro, el actor repasó sus inicios en el mundo artístico y explicó que la actuación no estaba en sus planes cuando era adolescente. Según recordó, su principal objetivo era convertirse en jugador profesional de béisbol.

“Nunca quise ser actor; solo quería jugar al béisbol. Ese era mi sueño. Terminé trabajando como modelo para la agencia Ford en Nueva York e hice una audición para La Laguna Azul… Y me volvieron a llamar una y otra vez. Y luego, después de un par de meses, no supe nada de ellos… Y de repente me volvieron a llamar”, rememoró.
Finalmente fue elegido para uno de los papeles principales de La laguna azul, donde compartió pantalla con Brooke Shields, quien en ese momento también comenzaba una etapa de gran exposición mediática.
El actor señaló que, al incorporarse al rodaje, tenía poca experiencia en el cine. “No sabía qué aspecto tenía una cámara. No tenía ni idea de qué era una marca, y no sabía nada. Y tuve que subirme a un avión y volar hasta Fiji”, detalló.
Tras el estreno de la película, Atkins afirmó que su vida cambió de manera significativa por la notoriedad que alcanzó el filme y el interés que despertó entre el público y los medios. “Éramos jóvenes, así que constantemente estábamos en el ojo público”, señaló.

Según explicó, la atención de los medios implicó una agenda permanente de entrevistas, sesiones fotográficas y apariciones públicas. Recordó que, en muchas ocasiones, debía responder las mismas preguntas a diferentes periodistas durante jornadas consecutivas de promoción.
También comentó que las publicaciones de entretenimiento buscaban incluirlo en sus portadas y reportajes debido a la popularidad que alcanzó durante aquellos años.
De acuerdo con su relato, esa exposición representó una transformación importante en comparación con la vida que llevaba antes de ingresar a la industria cinematográfica.
Fuente: Infobae